Capac Antonio Callisaya Valeriano

Cómo saber si vas a ser un “buen” político

lunes, 16 de marzo de 2020 · 00:11

Explicar o definir la política es complicado, sobre todo cuando lo hacemos para una persona que no llega a comprender bien el concepto. No existe una sola versión de la noción de  “política”; de hecho, el ciudadano define por su propia cuenta dicha palabra a su manera de ver. En el fondo, creo yo, la política es una de las expresiones del ser humano frente a la sociedad, sobre todo cuando este mismo sector tiende a organizarse para hacer escuchar sus necesidades frente a los gobiernos. 

En fin, la “política” como fenómeno social llega a estar en todas partes, incluso llegaría a  pensar que la política es un hecho consecuente a los actos del reino animal. El pensar así de la “política” puede que, por lo menos, nos haga comprender hasta dónde podría llegar este concepto. 

En el mundo, a mi parecer, el comportamiento político de la gente tiende a dividirse de dos formas: una racional y otra emocional. Como sociedad, la forma de pensar en nuestro país es más emocional. Una cultura política con un alto valor racional puede ser, por ejemplo, Estados Unidos o los países nórdicos como Suiza o Finlandia. 

Con esto no quiero decir que nosotros somos pésimos acatando una política cotidiana, de hecho somos más abiertos respecto a factores meramente políticos y tenemos la intención de aprender y a actuar de esa forma. La cultura política en nuestro país es apreciada bajo ese perfil.

Históricamente, Bolivia no ha podido complementar esta parte emocional con la parte racional. La sola expresión de cada ciudadano sobre la política de cada día no ha cambiado ni con la entrada del gobierno de Evo Morales, de hecho se ha alcanzado a un estado muy elevado de conflictos emocionales complejamente negativos. 

Los problemas sociales acontecidos a raíz de las irregularidades en las elecciones de  2019 eran el resultado de reservas de odio dentro de las personas frente a los actores políticos. Incluso, hoy en día, puede llegarse a considerar que la política es rechazada por la gente, eso sí, los intereses aún se sujetan a este campo sin ninguna molestia. La pregunta de lo que puede llegar a pasar ahora está presente constantemente en la gente.

He aquí algunas posibles recomendaciones. El hecho de observar y no sólo ver es importante. Es decir, cuando veamos a la gente, a los grupos políticos y a otros sectores en el mismo campo, no veamos solamente lo acontecido, sino lo que causa ese hecho; esto bajo una postura empática.

Una mirada más solidaria puede hacernos alcanzar a una fase más profunda de manera emocional. Aquel político que se muestra en la televisión o en cualquier otro medio será comprendido sólo si se observa lo que hay de fondo; es decir, si se tomara en cuenta su vida y su trayectoria. 

Tomando en consideración el contexto y la vida de una persona que actúa en la política se podrá lograr justificar el mal accionar de estos actores. Observar pasados crueles o tristes, cosas que muchos jamás habríamos de tomar en cuenta, podrían ser los responsables o las causas de los malos actos políticos. Es decir, es necesario saber de psicología para comprender a la gente, además de saber por qué la gente se comporta de determinada forma. 

Aunque existe aún un problema, la parte emocional llegará a frustrar los resultados objetivos. La gente no estará de acuerdo con justificar los malos actos políticos. Para ellos aún está en su mente que aquellos que están en el gobierno le deben una responsabilidad a la sociedad.

Pero esto no llega a ser un impedimento en sí, la parte de la observación sólo sirve para reconocer  por qué está tan mal la política en el país. Hay una parte más compleja todavía, el hecho de lidiar con estos actores llega a ser más complicado. 

Para solucionar el problema emocional, hay que aprender a hablar racionalmente. Para esto, podré tener más argumentos pero en una próxima ocasión.

Capac Antonio Callisaya Valeriano  es ciudadano boliviano.

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