Fernando Patiño Sarcinelli

Bulos (fake news) y propaganda en tiempos de la Covid-19

martes, 24 de marzo de 2020 · 10:12

La Covid-19 es una enfermedad causada por el coronavirus tipo SARS-Cov2. Si vamos a hablar en serio, hay que definir bien la terminología. Equivocadamente, los medios de comunicación llaman Covid-19 al virus. Yo mismo cometí ese error en mi nota anterior. 
El pánico mundial causado por el virus: la crisis económica, cierre de fronteras, cuarentenas y las restricciones impuestas son hechos nunca antes vistos. En medio de la crisis aparecen “nuevos medicamentos” y vacunas que ofrecen la solución. En el pánico y la desesperación difícilmente se puede distinguir entre propaganda, noticias falsas y estudios científicos. 
Varios medios de prensa atribuyen a China y Cuba el descubrimiento de “novedades”: “China dice haber desarrollado con éxito una vacuna…”  (Página Siete 17.03.2020). “China está preparada para producción en gran escala, segura y efectiva”.  Falso. El mismo periódico publica hoy, 20.03.2020, que Sanofi Pasteur, la mayor productora de vacunas en el mundo, prevé que la vacuna no va a estar lista en menos de 12 a 18 meses. El doctor Anthony Fauci, asesor médico de la Casa Blanca y jefe del Instituto de Alergia e Infecciones del NIH, afirmó que una vacuna no estará en menos de 18 meses. 
Cualquier intento de producir una vacuna a corto plazo, motivado por el boom comercial del momento, es un proyecto arriesgado. Los investigadores y la industria saben que tienen que cumplir plazos y seguir protocolos muy bien definidos lo que hace imposible “inventar” una vacuna a corto plazo. Los criterios éticos y científicos en el mundo occidental, excepto Cuba, no permiten quemar etapas y experimentar con seres humanos sin cumplir rigurosamente los protocolos. 
También se ha noticiado que China ha “descubierto” varios medicamentos como Faviripavir, Lopinavir y Ribovinir. Además habría hecho “experimentos exitosos” con Interferón-α y Cloroquina. En una reciente publicación china, Dong L. y colaboradores presentan una revisión de diferentes estudios con estos medicamentos. Detalles de esa publicación muestran fallas inaceptables para criterios científicos. Los resultados favorables “comparando con datos históricos en varios pacientes” (no detallan números) no son pruebas científicas. No está claro si los pacientes estudiados siguen normas éticas de investigación.
Varias noticias en la prensa y RRSS hacen referencia a “nuevos” medicamentos cuando la verdad es que son conocidos desde hace décadas. Han sido utilizados en diferentes enfermedades causadas por virus, como la hepatitis y el Sida, con resultados parciales. A la fecha, no se puede afirmar que esas drogas efectivamente curan o “cuidan” (término usado en esas publicaciones), de la Covid-19. No existen publicaciones científicas en Europa o Estados Unidos que avalen “nuevos” tratamientos. 
El caso cubano del INFα-2B, también publicado por Página Siete y por agencias internacionales de noticias, tiene otras características. El INFα-2B es conocido desde los años 60 del siglo XX y se ha utilizado en diversas enfermedades como cáncer, leucemias y hepatitis. Es un medicamento ultrapasado. No obstante, Cuba ha invertido años de investigación y tiene una potente industria. Hoy Cuba busca clientes para su inversión. Una breve búsqueda en Google sobre el interferón nos enseña una larga lista en diarios como Granma (cubano) y notas “científicas” locales sin ningún respaldo de países de la Unión Europea y Estados Unidos.
Parece que Cuba goza del derecho de hacer experimentos con la población sin cumplir con los rigores éticos ni derechos humanos ¿Coincidencia? Tampoco requieren una revisión de sus criterios científicos para publicar resultados “favorables” mal definidos. El papel aguanta todo y, en los tiempos del internet, los megas aguantan mucho más. 
Hoy el New England Journal of Medicine (Harvard, Massachuetts) publicó los resultados del estudio con Lopinavir y Ritonavir en el tratamiento de la Covid-19. Conclusión del estudio: no se ha encontrado ningún beneficio. Ayer, Trump anunciaba que la FDA ha aprobado el uso de Cloroquina para el tratamiento de la Covid-19. Falso, la verdad es que la FDA ha aprobado iniciar estudios clínicos con Cloroquina. Trump, en el afán de hacer propaganda, se ha transportado años en el futuro anunciando falsos resultados. Son algunos ejemplos para precautelar a la población las RRSS sobre el peligro de las novedades en medio del pánico. 
En conclusión, no habiendo vacuna y tratamiento específico todavía, el mejor remedio es prevenir, seguir las recomendaciones de cuarentena y no dejarse llevar por el pánico. 
Fernando Patiño Sarcinelli es médico internista, oncólogo y fotógrafo.

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