Carlos Bohrt

Reflexiones sobre la flexibilización de la cuarentena

jueves, 23 de abril de 2020 · 00:10

Seguramente no resulta novedoso, menos sorprendente, afirmar que prolongar la cuarentena forzada por la pandemia más allá del 30 de abril enfrentará resistencias sociales crecientes. Ni que se diga si pensamos en el 15 de mayo o fecha posteriores. 

Vale la pena, por ello, apropiarnos de algunas reflexiones de destacados profesionales sobre la duración del aislamiento social. Siguiendo la “teoría de las dos curvas”, formulada por Richard Baldwin, eminente profesor en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y del Desarrollo de Ginebra, en Oxford y en el MIT, la política pública para enfrentar la crisis de salud desatada por la Covid-19 debe ser diseñada en concordancia inmediata con las políticas dirigidas a resolver los impactos económicos de la pandemia. 

Debe asumirse la existencia de una relación directa entre la curva de la epidemia y la de la recesión económica, entablada, gran parte del tiempo, en términos directos e inversos. La curva epidémica grafica el desarrollo de la enfermedad en función de la cantidad de nuevos contagios diarios. Como todos sabemos, es una curva con forma de campana, inicia plana, al cabo de unos días se acelera y comienza a ascender debido a que las personas enferman y contagian a otra gente, semanas después llega a un punto máximo e inicia la fase de descenso. El cuadrante derecho superior del eje de coordenadas x-y es el escenario de despliegue de esta curva. Por su parte, la curva de la recesión, semejante a la anterior, se ubica en el cuadrante derecho inferior (negativo), de manera que conforme avanza la recesión ella se profundiza, hasta que encuentra el punto de inflexión y tiende a subir, disminuyendo su rigor, hasta adoptar valores positivos.

Cuando aumentan los enfermos y fallecidos, la curva de la salud se eleva, obligando a adoptar medidas dirigidas a aplanar el recorrido de la gráfica, las que, empero, al mismo tiempo empujan la curva de la recesión hacia abajo. Este es el efecto inevitable de la cuarentena y de sus medidas concomitantes. Y a la inversa, agravada la recesión, la urgencia de aplicar correctivos se hace imperiosa (autorización para determinadas actividades productivas, por ejemplo), los cuales tienden a elevar nuevamente la curva epidémica, y así sucesivamente. 

Esta dinámica perversa fue descrita en clave médica por Gabriel Leung, prestigioso epidemiólogo hongkonés, al afirmar que la pandemia será controlada cuando ésta no pueda resurgir, situación que sólo se lograría de dos maneras: “después de que suficientes personas se hayan infectado y recuperado o que hayan sido inoculadas con una vacuna”. La primera vía, cuya materialización requiere el contagio y curación de al menos el 60% de la población mundial, implica un elevadísimo número de muertos, especialmente ancianos y pobres, en tanto que la segunda vía debe esperar un año o más para que la vacuna sea una realidad comercial. 

De suerte que para evitar la catástrofe humanitaria implícita en la primera vía y mientras se espera la vacuna y los medicamentos apropiados, sólo queda aplanar la curva epidémica mediante la mitigación y el aislamiento social, pero… ya lo sabemos, estas respuestas tienden a agravar la situación económica. ¿Qué hacer entonces? Según Baldwin hay que encontrar el punto de equilibrio entre la curva de salud y la de la recesión, de manera que ambos campos no avancen hacia escenarios críticos, en los que la estabilidad social y política entre en peligro. 

Para Leungdebe buscarse que los países ingresen a un derrotero de intermitencia entre contención (cuarentena), flexibilización selectiva, contención, flexibilización y así sucesivamente, hasta la configuración de una de las dos vías que conducen al control final de la Covid-19. Los puntos de tránsito entre contención y flexibilización pueden ser identificados mediante la tasa de transmisión real del virus en un momento dado, o número Rt, y su relación con la capacidad de atención del sistema de salud, de manera tal que cuando Rt es menor a 1 y tiende a 0 (cero), la capacidad instalada es superior a la tasa de propagación del virus, facilitando la flexibilización de la contención.Preguntas finales, ¿en qué nivel se encuentra la Rt en Bolivia?, y ¿el bajo nivel de tests realizados le permitirá al gobierno contar con unaRt confiable, capaz de sustentar la flexibilización? Tienen la palabra el Ministro de Salud y el vocero gubernamental.

Carlos Böhrt I. es un ciudadano crítico.

En tiempos de cuarentena y restricciones usted necesita estar bien informado. Por eso, Página Siete pone temporalmente a su disposición de forma gratuita, nuestra edición de papel en versión digital. Para verla haga clic aquí.

Este servicio, con contenidos especiales y enfoques propios de las principales noticias del día, será parte de la App que lanzaremos próximamente. 

73
12

Otras Noticias