Javier Torres Goitia Caballero

El Sars Covid 2 y la coyuntura boliviana

domingo, 5 de abril de 2020 · 00:07

El Sars Covid 2, enfermedad producida por el virus Covid 19, ha descubierto una serie de condiciones relacionadas con el individuo, su comunidad, su organización, su desarrollo, su situación social y, muy importantemente, su futuro.

Como médico pediatra, en estos días de aislamiento estoy activo en un grupo de más 70 médicos a nivel mundial. Hemos discutido el detalle minucioso de la situación epidemiológica del virus y la enfermedad, la respuesta del individuo y la importancia de las relaciones de los individuos en cada comunidad. Hemos visto y estudiado cómo las diferentes autoridades del mundo han expresado su tipo de liderazgo y manifestado sus valores éticos, cívicos y políticos. El Sars Covid 2 ha servido para desnudar al mundo en todos sus aspectos.

En Bolivia también ha pasado esto. Si bien yo estoy lejos, por razones absolutamente involuntarias e injustas, he analizado algunos aspectos que han quedado al descubierto con esta pandemia. Primero lo positivo, pocos casos, no mortalidad (28-03-2020) y una respuesta ejemplar de las autoridades, mostrando su vocación y responsabilidad con el cargo. Funcionarios públicos con buen conocimiento técnico, buena disposición a recibir cooperación de gente con experiencia. Compromiso con los sectores más deprimidos económicamente y medidas que son una ayuda dentro de la terrible situación económica por la que atraviesa el país.  Visión y priorización clara de vulnerabilidades de la población. Hacía tiempo, 17 años, concretamente, que no se veía en el país una gestión para todos los habitantes por igual. Buena labor del gobierno de transición de Bolivia.

Lo negativo. Áreas con sectores poblacionales enfrascados en una guerra sin cuartel contra la legalidad democrática. Herencia alimentada por visiones retrogradas de la dictadura que trata de evitar el reencuentro de todos los bolivianos. Este elemento, visible en algunos sectores de El Alto y el Chapare no tiene nada que ver con la condición étnica mayoritaria en esas zonas. Existen en Bolivia muchísimas regiones con supremacía indígena que no apuestan a la separación y al odio entre bolivianos. Encender conflictos en un momento de pandemia es el peor obstáculo para controlar la contagiosidad del coronavirus 19. Es la misma tara que la vimos en la Chiquitanía, cuando el desastre por el incendio develó el morbo y rencor oculto de los socialistas plurinacionales. 

En todas partes del mundo se han visto actos solidarios colectivos, reconocimiento a su personal sanitario y apoyo consciente a las medidas durísimas que se ven obligados a tomar los gobernantes, pero en Senkata, La Portada y el Chapare ocurrió lo contrario. ¿Qué caracteriza a estas zonas habitadas por ciudadanos obtusamente comprometidos con el MAS?, justamente, su aborregamiento tras la estela que dejó la dictadura, aún vigente en varias estructuras nacionales y el bloqueo a la Participación Popular de todos para todos que incentivan los llamados movimientos sociales retrógrados y serviles.     Ese oscurantismo desprecia lo nacional para pretender que vuelvan al país médicos foráneos, con antecedentes nada positivos.

 Los riesgos pueden aumentar si en las zonas mencionadas y algunas otras, como el Plan 3000 en Santa Cruz, la gente sigue circulando como hormigas destructoras de la barrera social, que es indispensable organizar para detener la pandemia.

Es fácil observar que la responsabilidad social tiene un significado muy equivocado para estos sectores sociales oscuros de Bolivia. La responsabilidad no significa de ninguna manera imponer mi voluntad o la del que me manda; la responsabilidad significa, en las sociedades que respetan al ser humano, el ejercicio de los derechos individuales y colectivos y el cumplimiento de obligaciones de todos los ciudadanos. La responsabilidad es un valor ético y moral, incompatible con el oscurantismo impuesto en el país por más de 14 años y que el dictador lo sigue impulsando desde fuera

El Coronavirus 19 triunfará en Bolivia si el oscurantismo se impone con el MAS a la cabeza. El Coronavirus 19 será frenado en seco si la ética y la moral, a través de la responsabilidad, se impone con la unidad democrática como bandera.

Javier Torres Goitia Caballero es médico  y fue Ministro de Salud y Deportes de Bolivia.

En tiempos de cuarentena y restricciones usted necesita estar bien informado. Por eso, Página Siete pone temporalmente a su disposición de forma gratuita, nuestra edición de papel en versión digital. Para verla haga clic aquí.

Este servicio, con contenidos especiales y enfoques propios de las principales noticias del día, será parte de la App que lanzaremos próximamente. 

7
1

Otras Noticias