Fernanda Wanderley

El futuro post Covid-19: convivir, cuidar y prosperar

domingo, 7 de junio de 2020 · 00:10

Estamos experimentando un cambio de época. La pandemia Covid-19 se alastró por el mundo desconociendo fronteras geográficas y políticas e hilvanó la experiencia individual y colectiva de nuestra condición de humanidad que habita una sola casa común: nuestro planeta. Al mismo tiempo, puso al desnudo las desigualdades económicas, sociales y políticas entre los países y al interior de los mismos. 

Esta crisis inesperada para la mayoría y dramática más para unos que para otros, pero universal en el sentido más preciso de esta palabra, abre la oportunidad de aprender importantes lecciones sobre la insostenibilidad de la “normalidad pre Covid-19” y trastocar las prioridades de inversión y política pública para una nueva “normalidad post Covid-19” enmarcada por los límites biofísicos del planeta y orientada al ejercicio universal de los derechos humanos y sociales.

La importancia de los cuidados en las familias y en la sociedad está siendo dramáticamente expuesta en la crisis sanitaria actual. La palabra cuidado nunca fue tan utilizada como en la actual pandemia. Una búsqueda en google utilizando “cuidado y Covid-19” tuvo como resultado 117.000.000 entradas. La vulnerabilidad frente al virus y el distanciamiento social visibilizaron la centralidad de los cuidados para sostener la vida. 

De pronto nos fijamos en el valor de actividades cotidianas realizadas mayormente por mujeres en los hogares y los espacios públicos: el aseo, la compra y la preparación de alimentos y la atención de los niños, adultos mayores, personas enfermas y con discapacidad. Trabajos que todavía no son correctamente computados en las medidas de generación de riqueza de los países, debido a que mucho de ellos no tienen un precio en el mercado. 

De igual manera, la pandemia visibiliza el valor de los trabajadores remunerados proveedores de cuidado: el personal de salud, los productores y vendedores de alimentos y medicinas, los trabajadores de recojo de basura, entre tantos otros. Estos son los trabajadores más expuestos al contagio, junto con las fuerzas de seguridad y los periodistas.

Las manifestaciones de gratitud de parte de la ciudadanía en varios países son la prueba de la toma de consciencia de la importancia vital de estos trabajadores. 

El aislamiento social, el cierre de las escuelas y el aumento de las personas enfermas incrementan los trabajos no remunerados y de cuidado en las familias y, a su interior, la sobrecarga del trabajo de las mujeres. Esta situación es mucho más grave en los hogares con hacinamiento, sin acceso a servicios básicos y con insuficientes ingresos laborales. 

La profundización de la desigual distribución de los trabajos de cuidado, tanto al interior de las familias como en la sociedad, pone en riesgo los avances en el ejercicio de derechos alcanzados en la región latinoamericana. 

De hecho, el incremento de la violencia doméstica en el contexto de confinamiento es la cara más dramática de la inequidad de género.  

 Las amplias evidencias de la importancia de las políticas de cuidado para frenar la reproducción de las desigualdades sociales específicamente de género, generacional y de clase fueron decisivas para el reconocimiento del derecho al cuidado en el marco normativo internacional y en los acuerdos regionales en las últimas décadas.

Su incorporación en la Agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 significó un paso fundamental en el marco de los acuerdos globales. El objetivo 5 “Alcanzar la igualdad de género y empoderar a las mujeres y niñas” incluye el mandato de “reconocer y valorar el cuidado no remunerado y el trabajo doméstico.” La meta 5.4 establece la responsabilidad de los Estados “de proveer servicios públicos, infraestructura y políticas de protección social, bajo el enfoque de la corresponsabilidad del cuidado.

Así como las pandemias a lo largo de la historia permitieron saltos significativos para la humanidad, la pandemia al inicio del siglo XXI abre la oportunidad para transformaciones profundas en el sistema económico y social frente a los profundos desequilibrios ambientales, sociales y económicos. Para esto, un cambio prioritario para construir la nueva normalidad post covid-19 es la ampliación de las políticas de cuidado en el centro de una nueva generación políticas sociales y económicas. En la reconfiguración del nuevo orden social, el cuidado deberá consolidarse como un bien común con la ratificación del rol central del Estado como garante del del ejercicio pleno de los derechos humanos y sociales y de una gobernanza global regida por los principios de solidaridad, justicia, cooperación y equidad. 

En el corto plazo, el desafío está en la retomada de la economía alineada a la transformación de la estructura productiva en el marco de la sostenibilidad ambiental, la generación de empleo de calidad y la ampliación de la protección social universal fundada en la noción de cuidado como bien común. Estos pilares se complementan para avanzar una nueva normalidad más próspera, libre de pobreza, más inequitativa y armónica con el medio ambiente.

Fernanda Wanderley es socióloga investigadora.

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causando la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindible para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Consultas


   

86
5

Otras Noticias