Guadalupe Peres-Cajías

Amor en tiempos de pandemia

viernes, 24 de julio de 2020 · 00:09

 23 de julio. Día de la Amistad. Quizás, como decían, un invento de la empresa de tarjetas “Inspiración Cards”. Como fuera, ha sido una ocasión para conmemorar el lazo fraterno en Bolivia. También ha sido una excusa para que las parejas celebren el sentimiento que los une: el amor. 

No obstante, a diferencia de otros años, esta celebración no habrá visto rebalsar El Prado paceño o las avenidas de otras ciudades bolivianas con amigos y amantes. Los globos rojos, tantos en forma de corazones, como las tarjetas impresas, no habrán sido  entregados con facilidad. Este día de amor y amistad se habrá celebrado distinto, como tantas otras jornadas en el contexto de la compleja pandemia actual.

La plataforma “Nuevo Normal” advertía algo al respecto  en su programa  Amor en tiempos de Covid-19. 

A partir de ello, considero necesario analizar ¿cómo sobrevivirá el amor en tiempos de incertidumbre, confinamiento y distanciamiento social? 

Inicialmente, es preciso indicar que el amor es una construcción social, en torno al cual se ha constituido una parte importante del devenir de la humanidad. No por nada, además de poetas y compositores, este sentimiento ha motivado a filósofos y sociólogos contemporáneos –como Zigmunt Baumann y Anthony Giddens- a producir textos y argumentos al respecto. 

Precisamente, este último autor afirma en su texto Transformación de la intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas (1998)  que el sentimiento de Cupido ha sido transversal a la historia de la humanidad y a las latitudes del mundo. 

En consecuencia, el amor ha sobrevivido el diluvio universal, las cruzadas, las conquistas, las guerras independentistas, las que fueron mundiales y las otras catástrofes, producidas por la propia humanidad. En ese sentido, cabe preguntarse ¿por qué no sobreviviría a una pandemia, por más incierta y compleja que esta sea?

Para ello, cabe recordar los procesos de adaptación y transformación de las prácticas sociales que motiva el amor, en función al devenir de los contextos. 

El analista Francesco Zaratti advertía al inicio de la cuarentena la posibilidad de recuperar y fomentar un sentido más espiritual del amor al no tener la posibilidad del encuentro físico y de lo que implica este para las parejas. 

Esta idea podría atender la crítica de Z. Baumann, en Amor líquido (2002), sobre la manera consumista y “deshechable” con la cual se ha tratado al amor, la sexualidad y a las relaciones afectivas, en los tiempos posmodernos. 

En el contexto actual, por las mismas condiciones que nos aquejan  quizás es posible dar un giro a esa idea. Así lo han evidenciado los creadores de la aplicación Love is quarentine (El amor es cuarentena), Rance Nix y Thi Q. Lam. 

Los dos amigos, que comparten piso en Nueva York (Estados Unidos), se inspiraron en una serie y en el contexto de la pandemia  para fomentar citas a ciegas, entre sus conocidos, a través de llamadas telefónicas. 

Para estos jóvenes, el fin es incentivar un relacionamiento más allá de la apariencia y del contacto físico, al tiempo que permite la búsqueda (y quizás el encuentro) del amor, aún en tiempos de confinamiento. 

Como lo hiciera la histórica relación epistolar entre amantes, las aplicaciones y redes sociales están permitiendo construir y sostener las relaciones afectivas  en estos tiempos. 

Ciertamente, las redes pueden influir en el incremento de la incertidumbre, al permitir una conectividad permanente. Sin embargo, esto podrá evitarse con el uso pertinente de la epístola contemporánea. Los sujetos somos responsables de nuestra conectividad, como lo eran Franz Kafka y Milena Jesenská con su correspondencia sentimental, a inicios del siglo XX.

Finalmente, porque el amor es un compañero histórico de la humanidad, es preciso recordar el poema egipcio con fecha anterior al 1000 a.C., que cita Giddens: “¡Verla me conforta! Cuando ella abre sus ojos mi cuerpo rejuvenece. Su voz me refuerza, abrazarla elimina mi enfermedad”. Así, considerar que el amor no solo sobrevivirá, sino que será parte de la cura en esta pandemia.

 
Guadalupe Peres-Cajías es investigadora y profesora en estudios sociales y de la comunicación.

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causado la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindibles para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Preguntas Frecuentes


   

18
13

Otras Noticias