Fernando Patiño Sarcinelli

Vacuna Covid-19: ¿cuál, cuándo y para quién?

martes, 22 de septiembre de 2020 · 00:11

A diario se anuncia que la tan esperada vacuna para la Covid-19 va a estar disponible en los próximos meses. Trump se atreve a anunciar el lanzamiento antes de las elecciones interesado en ganar votos y preparar el mercado para una movida comercial de proporciones incalculables. Es evidente que hay gran interés político pero poco conocimiento sobre las vacunas para Covid-19. 

Se supone que casi todos los habitantes del planeta son candidatos o consumidores de la eventual vacuna. Son cerca de siete mil millones de habitantes en el planeta y teóricamente cualquiera puede ser atacado por el virus y puede morir de Covid-19. Se ha generalizado el pánico, situación fértil para algunos políticos y para la industria.

Supuestamente, hasta la fecha apenas 30 millones (0,4% de la población mundial) ya han sido reportados como infectados, pero el resto de la población está confundida y se siente amenazada por un enemigo invisible y desconocido. No hay datos sobre toda la población que se ha contagiado a nivel mundial. Se estima que puede ser tres a cinco veces mayor, o mucho más a los reportados oficialmente. 

¿Será la vacuna una solución para controlar la pandemia? Según la OMS, hay más de 180 proyectos de investigación con diferentes fórmulas para la vacuna, son diferentes “modelos” que tendrán diferentes resultados tanto como posibles efectos colaterales y eficacia. Cabe preguntar ¿cuál será mejor? Hay varias en estudio: la vacuna rusa o Sputnik (aparentemente hay 40 millones de dosis listas para hacer pruebas en inocentes candidatos); la vacuna de Oxford - AstraZeneca; algunas fórmulas norteamericanas son investigadas cautelosamente debido a estrictas regulaciones locales; y también diferentes fórmulas chinas de las cuales se conocen pocos detalles. 

Lo cierto es que hasta la fecha ninguna vacuna ha cumplido las condiciones para ser lanzada con seguridad y beneficio. Algunas fórmulas están “saltando etapas” de investigación sin la seguridad necesaria. Hasta la fecha todas las vacunas deben ser puestas en duda. Es obvio que todos queremos recibir la mejor vacuna, pero para saber cuál es la mejor se deben realizar estudios comparativos de A versus B y C pero que pueden demorar al menos varios meses. No tiene sentido usar la vacuna A si pronto anunciarán que la vacuna B o C es mejor. La población tiene derecho a saber cuál es la mejor.

Además, mientras se avanza en la investigación, la pandemia también avanza pero con menor intensidad y eso tiene una explicación, muchos ya están naturalmente vacunados y no han presentado síntomas. Por eso debemos responder ¿para quién se recomienda la vacuna? Diferentes publicaciones advierten que los anticuerpos no son protectores, que hay riesgo de reinfección y que el rebrote es más grave. Ninguno de estos rumores tiene fundamento científico, pero la población no tiene acceso a esa información. Se ha creado la idea de que la vacuna es la única solución para la pandemia. No es cierto, sino una contradicción. No tiene sentido “inventar” una vacuna si se cree que los anticuerpos no son protectores. No existe ninguna vacuna que sea mejor que el contagio natural. Ya tenemos evidencias de que buena parte de la población ya tiene anticuerpos. La vacuna no va mejorar las defensas, pero hay quienes quieren hacer creer que es necesario vacunar a todos.

Llama la atención que China haya controlado la epidemia local en un par de meses gracias a rigurosas medidas de aislamiento, pero no se ha reportado la prevalencia de anticuerpos actual en esa población. Estudios aleatorios realizados en los meses de marzo y abril en Suiza y España combinando poblaciones rurales y urbanas muestran que 5 a 10% de la población tiene anticuerpos sin haber presentado síntomas. Actualmente, estos índices deben ser significativamente más elevados. Hay que destacar que esta población no necesita recibir la vacuna anti Covid-19.

Todavía hay muchos que investigar para definir los criterios de seguridad y quiénes deben recibir la vacuna y cuál es mejor. En la llamada “carrera por la vacuna”, hay varias fórmulas liderando la competencia, pero las que estén disponibles a más corto plazo no son necesariamente mejores. Es una preocupación que estamos en medio de una batalla comercial mediada por diferentes laboratorios y es una tentación para los políticos oportunistas.

No queda duda de que las vacunas son un gran beneficio para la humanidad. Pero la “acelerada carrera” para esta vacuna (Covid-19) pone en riesgo la necesidad urgente de controlar la pandemia.

 

Fernando Patiño Sarcinelli es médico internista, oncólogo y fotógrafo.
 

 

 


   

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