Fernando Patiño Sarcinelli

Vamos a votar o al mercado, ¿dónde hay más riesgo?

miércoles, 30 de septiembre de 2020 · 00:09

Es un hecho que estamos viviendo una pandemia para la cual no teníamos nada previsto. Es un hecho que habrá elecciones el 18 de octubre si el MAS lo permite.  ¿Cómo ir a votar en la pandemia? ¿Será  peligroso o aceptamos que las medidas de protección recomendadas son suficientes?

Podemos comparar la acción de ir a votar con ir de compras al mercado a donde acudimos casi todos los días. Entramos y salimos de manera desordenada, es prácticamente imposible guardar una distancia reglamentaria e intercambiamos mercadería y billetes (¡nada más contaminado!). 

Las vendedoras del mercado, a diferencia de los jurados electorales, están más expuestas al contagio activo y pasivo, no tienen ningún entrenamiento formal y están expuestas todos los días. Al fin, ir al mercado tiene sus riesgos pero tenemos que hacerlo a menudo. En cambio, vamos a ir a votar una sola vez.

Al menos 120 mil bolivianos se han infectado, pero poco se sabe de la fuente de contagio. Supuestamente, la inmensa mayoría de la población sigue las recomendaciones de cuarentena (ya suspendida) y la protección con barbijos y lavado de la manos o uso del alcohol en gel. Lo mismo será obligatorio durante las elecciones.

Está claro que el mecanismo de protección más importante es el barbijo, pero frecuentemente se lo usa de forma incorrecta. Ejemplo: se acomoda el barbijo agarrando por el medio, directamente donde está la boca y la nariz sin higiene previa de las manos.  Lo correcto es hacerlo solo por las ligas. Hay muchos ejemplos de descuidos fatales: barbijos por debajo de la nariz, tocar el barbijo con guantes o manos sucias y comer en la calle. 

Ciertamente, todos los que se han contagiado se preguntan ¿por qué yo que tanto me cuido? ¡Nadie identifica dónde se ha contagiado! Nadie admite cómo se ha infectado. Nadie lo hace intencionalmente. 

Mi observación es que la gran mayoría no usa correctamente el barbijo que es el único mecanismo efectivo cuando se lo usa correctamente. ¡Hay quienes guardan el barbijo al lado de la billetera!

No tiene por qué ser más riesgoso ir a votar que una transacción con la casera de frutas o verduras. Además, porque los jurados van a estar mejor entrenados en el uso correcto de barbijos y viseras. Los guantes no son mejor protección que el gel que se puede usar con frecuencia. Los guantes dan una falsa sensación de seguridad y solo sirven para hacer recuerdo de que las manos no deben ir a la cara sin una higiene cuidadosa. 

El Tribunal Superior Electoral ha publicado un Protocolo de bioseguridad sencillo y práctico, entre otros: evitar aglomeraciones de electores con la ampliación del horario de sufragio y del número de mesas, lo que obliga a mayor número de jurados. Considero muy importante la prohibición de la venta y consumo de alimentos en los alrededores de los centros de votación. 

Estamos viviendo una crisis sanitaria a la que se suma una crisis económica y, más grave aún, una crisis democrática que apenas sobrevive al monumental fraude de las elecciones del 2019. El pánico viral que ha contagiado a gran parte de los electores (excepto los masistas que se creen inmunes al virus y a la justicia), nos pone en el dilema inconsciente de si es más importante salvar nuestras vidas o salvar la democracia.

Se ha observado en las primeras semanas de septiembre una bajada significativa en los índices de contagio y de decesos. Estos indicadores muestran que estamos venciendo la peor etapa de esta pandemia.

Francamente, en este momento creo que corre más riesgo la salud de la democracia que la salud de quienes van a votar. La mayoría de los que tenían que contagiarse ya se ha recuperado. Quienes quieren ir a pescar o a votar pueden volver a la normalidad. Que sea la verdadera primavera para Bolivia.

 

Fernando Patiño Sarcinelli es médico internista, oncólogo y fotógrafo.

 

 

 


   

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