Andrés Gutiérrez

La teoría monetaria moderna es un marco de análisis, no es lo que se imaginan

sábado, 23 de octubre de 2021 · 05:08

El encabezado de este artículo corresponde a un fragmento de la exposición de Stephanie Kelton - una de las mayores exponentes de la Teoría Monetaria Moderna (en adelante MMT, por sus siglas en inglés) - en conmemoración al 14 Encuentro de Economistas de Bolivia (14EEB) certamen académico organizado por el Banco Central de Bolivia (BCB) y al cual ciertos comentaristas se empeñan en mostrar análisis parciales y sesgados fuera de contexto a MMT.

La pertinencia y aplicabilidad de una teoría económica depende del contexto; por ejemplo, las ideas de Keynes eran mucho más válidas durante la Gran Depresión que durante los años setenta (años de altas tasas de inflación), en contraste a las teorías en la física que son válidas y aplicables en todo tiempo - espacio (por ejemplo, la ley de la gravedad). Recurro a esta introducción porque considero que las teorías macroeconómicas actuales, con su premisa de que el mercado es el mejor asignador de recursos, quizá no se ajusten a la realidad económica de hoy y entonces ofrezcan recomendaciones desacertadas para las políticas públicas.

No soy seguidor de MMT, pero considero que es, sin lugar a dudas, uno de los más importantes aportes a “la alternativa progresista de la economía heterodoxa” de los últimos tiempos en contraste a la economía convencional y ortodoxa (mainstream economics). Sus raíces se remontan al siglo XIX con el economista alemán George Friedrich Knapp. MMT ha sido objeto de un continuo interés por parte de la profesión, en economías avanzadas ha dado paso a una serie de desarrollos en el plano teórico, en economías en desarrollo sus implicaciones aún son objeto de estudio.

MMT continua con las tradiciones keynesiana e institucionalista, cuya influencia en la ciencia económica (casi) desapareció por completo a partir de 1970 con la construcción de la síntesis neoclásica. Desde entonces la miopía de considerar solo una escuela de pensamiento económico ha sido la norma y ha dominado al mundo, sostén de las políticas económicas de las últimas cuatro décadas. (Recomiendo ver el primer Coloquio de Economía Critica organizado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas).

En 2008 en plena fase de desarrollo de la Crisis Financiera Global (CFG), Robert Lucas y Markus Brunnermeier, dos prominentes economistas, se enzarzaban en un debate sobre las causas que habrían dado origen a una crisis sin precedentes desde la Gran Depresión de 1929 (The Economist). En ese entonces ambos especialistas concluían la necesidad de revisar profundamente la teoría macroeconómica para identificar los elementos fallidos. Desde entonces, ha surgido un conflicto considerable entre teóricos económicos y una amplia duda sobre la capacidad del mercado para generar crecimiento económico sostenido, reducir la desigualdad y la pobreza.

Es en ese contexto que los recientes avances en la teoría macroeconomía heterodoxa no se han dejado esperar; las contribuciones de Mitchel, Wray y Watts (2019) “Macroeconomics” se hacen relevantes, puesto que los autores desarrollan un modelo heterodoxo desde cero, se basan en los principios de MMT derivados de las teorías de Keynes, Kalecki, Veblen y Minsky. Adoptan un enfoque crítico de los supuestos predominantes en torno al tema de la macroeconomía, al comparar y contrastar enfoques heterodoxos y ortodoxos de la teoría y la política con énfasis en las crisis financieras suscitadas en las economías emergentes y desarrolladas.

Entonces, ¿qué es MMT? Contrariamente a las afirmaciones de estos comentaristas, no es un eslogan político. Más bien, como lo expuso Kelton en el 14EEB, es un cuerpo de teoría en la tradición monetaria de Keynes, que incluye pensadores tan eminentes como el economista estadounidense Hyman Minsky y Wynne Godley. MMT describe cómo funcionan realmente los gobiernos "modernos" y los bancos centrales, y cómo los cambios en sus balances se reflejan en los cambios en los balances del público. Así, como escribe Kelton en el inglés más sencillo, el déficit del gobierno es el superávit del sector privado y viceversa.

MMT ha recibido múltiples críticas, tanto desde la perspectiva de política como en sus fundamentos. En una publicación reciente Wray (2021) “Caminos alternativos a la teoría monetaria moderna”, menciona que una crítica común – especialmente de los banqueros centrales – es que MMT sugiere a los bancos centrales que “impriman dinero” para “financiar” el déficit fiscal. Wray ibíd señala que MMT no recomienda tal afirmación. En todo caso, MMT siempre ha reconocido que “un gasto excesivo” o mal orientado puede causar inflación. Además, el tamaño del gasto del gobierno, el tamaño del déficit presupuestal y el tamaño de la deuda son malas medidas de la inflación potencial, aunque se midan con respecto al PIB.

Concluyo con esta reflexión, el punto de partida para enfrentar nuevos desafíos es reconocerlos. Eso implica aceptar nuevos enfoques intelectuales como MMT de la economía heterodoxa y repensar las teorías convencionales que hoy en día se imparten en las universidades del país para hacer frente a la crisis sanitaria del COVID-19, y focalizar los debates sobre políticas públicas en los retos que este plantea.

 

Andrés Gutiérrez es Ph.D.c en economía (Twitter: @andgutvi).

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