Erick Larrazábal Antezana

Muerte anunciada del PumaKatari y los intereses creados

jueves, 30 de diciembre de 2021 · 05:10

Me permito parafrasear el título de la novela Crónica de una muerte anunciada del nobel de literatura Gabriel García Márquez para develar el anuncio de la muerte del PumaKatari en la ciudad de La Paz. La novela es la narración de un crimen anunciado a uno de los personajes (Santiago Nasar) por deshonrar a la hija de una familia (Ángela Vicario), inspirada en un hecho real ocurrido en un municipio del Departamento de Sucre en 1951 en la República de Colombia.

El servicio de transporte público del bus PumaKatari inició operaciones en febrero de 2014 como empresa municipal de transporte operando buses de mediana capacidad como parte del Plan Municipal de Transporte en la anterior gestión municipal.

En enero de 2018, el Viceministerio de Transportes solicitó al entonces Alcalde Luis Revilla un informe de la sostenibilidad del servicio del PumaKatari ante el anuncio de la adquisición de nuevos buses y en el marco de una protesta de los transportistas sindicalizados.

El 20 de septiembre de 2021, el periódico La Razón en titular publicó que el servicio del PumaKatari tenía un déficit de 879 millones de Bs, cifra confirmada por el actual alcalde, Iván Arias, señalando que corresponde al déficit desde el inicio de la gestión incluyendo la inversión, calificando de “subvención insostenible” del 90,95%, aunque más adelante aclaró que el servicio “no va a morir y no es nuestra intención matarlo, sino hacerlo eficiente, dar nuevos servicios, eso queremos hacer”.

Los argumentos que expone el alcalde Arias que explican el déficit del PumaKatari se deben a los elevados gastos de personal (seguramente supernumerarios) y la reducción en el flujo de pasajeros.

Analicemos ambos argumentos: el primero, es obviamente válido, el déficit siempre es un factor de desequilibrio financiero -mal crónico en la gestión pública- y el segundo, en mi opinión, es un factor inducido por la gestión del Alcalde Arias. El 12 de agosto de 2021 el periódico Página Siete publicó la consulta que realizó al Secretario Ejecutivo de la Alcaldía de La Paz, señor Julio Linares, quién reconoció que el servicio de transporte masivo del PumaKatari en sus siete rutas redujo su frecuencia en 35% debido a la falta de presupuesto en la partida de gasto de combustible de diésel, lo que demostró injustificable ineficiencia administrativa en realizar los traspasos respectivos en los meses de mayo y junio de 2021. La reducción de frecuencias genera reducción de la oferta del servicio de transporte, provocando un exceso en la demanda que es cubierto por el transporte tradicional sindicalizado; en otras palabras, se fuerza a los usuarios a demandar el servicio de minibuses y trufis que históricamente se han opuesto a un servicio masivo de transporte público desde la década de los 80 con el proyecto municipal de EMTA.

En el desafío de equilibrar el presupuesto del PumaKatari, habrá que analizar otras partidas de gasto que sean susceptibles de reducción, pero probablemente la mayor sea gastos de personal, que necesariamente implica reducción de personal supernumerario, pero siempre bajo el enfoque de quedarse con el capital humano que contribuya a la producción y cuya productividad sea mayor a cero. Resuelto el problema presupuestario del combustible -ya no puede ser justificativo- y de los supernumerarios, es imprescindible levantar la oferta restituyendo la frecuencia, la puntualidad y la calidez en el trato al usuario. Es decir, reponer la imagen y reputación del servicio en la población.

Una tesis de grado de la carrera de Economía de la UMSA de 2017 (Sostenibilidad financiera del servicio de transporte público en la ciudad de La Paz: bus PumaKatari, de Miriam Gloria Patzi Cruz) señala que el servicio del PumaKatari tenía un 82% de aceptación en la ciudadanía paceña,  el subsidio asciende al 2% del presupuesto del municipio paceño, y con una tarifa de Bs. 2,80 no solamente se equilibra el presupuesto, sino que genera utilidades. Sería muy recomendable actualizar esta tesis de investigación de la UMSA para generar opciones de recuperación del PumaKatari que con certeza son más eficientes al minibús. Recordemos que la tarifa de este servicio es de Bs. 2,60 por tramo y si un usuario utiliza tres tramos se eleva a Bs. 7,80 la ruta, 3,12 veces más que el PumaKatari.

Para sacar al PumaKatari de su crisis por supuesto se precisa de compromiso con la ciudadanía, con aquella que votó por el alcalde Arias y con la que se encuentra en deuda. Si se califica de municipalista, el alcalde Arias conoce que la planificación estratégica y operativa anual solamente tiene sentido si es participativa.  Alcalde Arias, amplíe su horizonte más allá de sus compromisos políticos, la ciudadanía le reconocerá y no pasará tristemente a la historia como el Alcalde que anunció la muerte del PumaKatari por el juego de intereses creados, parafraseando la obra dramática Los intereses creados de Jacinto Benavente.

 

Erick Larrazábal Antezana es vecino de La Paz y fue Superintendente de Transportes

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