Hernán Cabrera M.

Te muelo a golpes y conciliamos luego

lunes, 8 de febrero de 2021 · 05:09

El 9 de marzo de ese año, la Ley 348 cumplirá 8 años de su vigencia y lento cumplimiento en el país. Lea bien el título de esta ley: “Para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”. Además, es una de las leyes que más promoción y campaña de difusión se hizo; la que más seminarios y charlas ha generado; la que más ha convocado a hombres y mujeres en reuniones, marchas; la que ha producido miles y miles de afiches, pancartas, folletos, notas de prensa y la que más necesitamos en estos momentos los más de 11 millones de habitantes del Estado Plurinacional de Bolivia.

Hoy esta ley está en debate para modificaciones sustanciales, porque dicen que no ha dado resultados en esta intensa y permanente lucha contra la violencia hacia la mujer y los datos son escalofriantes: el 2021, hubo 114 feminicidios y a dos meses del 2021 ya se han registrado 11 mujeres asesinadas; y el año pasado hubo más de 50.000 hechos de agresiones de todo tipo a las mujeres.

Sorpresivamente y en franco desconocimiento de la propia Ley 348 y de los convenios internacionales de derechos humanos, de los cuales el Estado boliviano ha suscrito su cumplimiento, el Ministro de Justicia nos viene a refregarnos en la cara que hay un cambio de paradigma en esta materia y que es la tendencia de la región de darle un vuelco a la lucha contra la violencia hacia la mujer.

Ese supuesto cambio de paradigma se refiere a que en el fondo pegar, torturar y quizás matar a una mujer no sería delito, bajo el argumento de que la víctima debe decidir qué debe hacer con su agresor, su violador o su torturador. Es decir, si quiere seguir perdonándolo y continuar con sus sufrimientos -la vía de conciliación-, o si quiere enjuiciarlo y mandarlo a la cárcel -la vía penal-.

“Darle la palabra a las víctimas, que las víctimas decidan si van por la vía familiar o vía penal, para mí ese es el cambio fundamental. La víctima tiene que decidir, el Estado no es el padrastro ni tutor de la víctima de las mujeres que sufren violencia, si la mujer quiere ir a la vía penal, va poder ir, si quiere ir a la vía familiar y resolver su conflicto ahí”, afirmó el titular de Justicia. 

Desde la visión de los derechos humanos esto se llama claro y contundente un retroceso olímpico en la lucha contra la violencia hacia la mujer, que se ha constituido en un cáncer maligno de la sociedad boliviana. La violencia contra la mujer gana más espacios y se instala en la sociedad, está notoriamente presente, al punto de que se está naturalizando y esto no puede continuar así, pero con la propuesta oficial y si se concreta se abrirá más las puertas de las bestias que están ocultas en cada matrimonio o unión, para que tengan vía libre para patear, golpear, agredir, insultar, abusar a sus parejas, a quienes luego, entre lágrimas, les pedirán perdón, que no lo volverán a hacer, y la mujer, desesperada con los hijos en brazos, accederá a ese clamoroso pedido, que durará poco y posteriormente con un par de tragos, el agresor seguirá en el círculo perverso de violentar su relación. ¿Así será el cambio de paradigma o la tendencia mundial?  

Los argumentos de las organizaciones feministas, de colectivos de derechos humanos, de analistas sobran y bastan para rebatir ese falso paradigma que el Ministro quiere que nos traguemos como si nada, pero también es bueno recordarle al funcionario público, que el Estado es el garante del cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres y de los hombres. Para eso se hacen, se aprueban, se promulgan leyes.

No es un Estado que no cumpla ni haga cumplir las leyes, tampoco un Estado que acumule los hechos de violencia, sin avanzar en las sanciones, caso contrario, vamos a tener un Estado con hombres  y mujeres del poder que callarán y serán cómplices de mujeres golpeadas, moreteadas, ultrajadas, abusadas, torturadas, humilladas.

¿Eso quiere compañero Ministro Lima?

Hernán Cabrera M. es periodista y ex Defensor del Pueblo de Santa Cruz.
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

28
156

Otras Noticias