Reynaldo Marconi

Pandemia y pagos digitales

miércoles, 28 de abril de 2021 · 05:09

A nivel global, la pandemia  Covid- 19 está induciendo a cambios en las esferas de producción, comercialización y de consumo. En los circuitos financieros se han acelerado los procesos de banca digital, Fintech y pagos electrónicos y digitales. Nuestro país viene transitando la misma ruta a ritmos diferenciados y en el que los pagos digitales y la banca en línea constituyen los desafíos mayores para el futuro inmediato.

La banca digital ha tomado impulso substancial en beneficio de los consumidores financieros, familias, empresas y los propios intermediarios financieros. Los bancos efectúan operaciones vía internet y, con algunas excepciones, todos han puesto en funcionamiento su servicio de banca móvil, con uso del QR. Los mecanismos de la ACH de Asoban y el MLD del BCB han facilitado este proceso.

 Según la Encuesta Nacional de Servicios Financieros 2019 de la ASFI, el índice de satisfacción del servicio de banca por internet fue mayor al registrado en 2018, alcanzando un valor de 8,21/10. Sin embargo, las cooperativas, las IFD y las entidades de vivienda se han quedado rezagadas en servicios de banca digital. Para estas entidades, e inclusive algún banco, la opción de asociación con Fintech de soporte tecnológico plantea nuevos desafíos de innovación para avanzar en la banca en línea.  En suma, desde la perspectiva de la oferta se evidencia un acelerado avance y se estima un mercado potencial para su expansión. 

Según el BCB, el sistema de pagos minorista ha mostrado mucho dinamismo en operaciones. Entre el 2019 y 2020, el número de operaciones pasó de 140,3 MM a 153,4 MM, donde las órdenes electrónicas de transferencia de fondos y tarjetas electrónicas crecieron en un 73% y 13%, y los cheques y billetera móvil cayeron en 44% y 22%, respectivamente. 

En términos de los montos de las operaciones, éstos bajaron de 620.288 MM de bolivianos, en 2019, a  543.982 MM bolivianos el 2020, una caída del 12%, explicable por el decrecimiento de la economía y la paralización de las actividades productivas y comerciales, reflejadas en el decrecimiento de cheques en un 38% y tarjetas electrónicas en 11%, e incrementos en órdenes electrónicas de transferencia de fondos de 2%, y billetera móvil en 51%.

En el caso de la ACCL, ACH de Asoban, la pandemia ha registrado un incremento de los volúmenes transados mediante transferencias electrónicas, en la cámara de compensación, con un crecimiento entre 2020/2019 de 104%, habiendo compensado y liquidado 28 millones de transacciones por un monto equivalente a 38.262 MM. de dólares.

El dinamismo de las transacciones electrónicas y digitales, que opera 24/7 con abonos en línea, tuvo un incremento notable en la pandemia, evitando operaciones presenciales. Sin embargo, según la encuesta de la ASFI, el diagnóstico es preocupante porque el 85% de los consumidores financieros (CF) no realizó transacciones electrónicas en la gestión 2019; de los cuales, 40% desconoce el funcionamiento de las mismas, en tanto que un 5% indica que desconfía de la seguridad y otro 5% considera que el sistema es complicado de usar. 

Por otra parte, un 49% de los CF responden no haber necesitado realizar transacciones a través de banca por internet. A su vez, el 61% de los CF no realizó pagos con tarjetas de débito o crédito. De este conjunto, el 57% no sabe cómo funcionan o no necesitó utilizarlas…”.

Este cuadro devela, la precariedad en el uso de instrumentos electrónicos y digitales en el sistema financiero; obviamente este cuadro se agudiza si se incluye la situación de las personas que no acceden aún a servicios financieros. A nivel comercial y tecnológico, este diagnóstico plantea un desafío estructural para atender a la demanda de este enorme mercado potencial de una manera innovativa y masiva.

¿Qué y cómo hacer para acelerar el uso del dinero electrónico? La pandemia y la búsqueda de una nueva normalidad son una oportunidad para avanzar en la digitalización de la economía, en la logística de la prestación de servicios de salud, de educación y del comercio electrónico.  A nivel de oferta, el acercamiento de las Fintech al sistema financiero y a las cadenas de distribución de productos de consumo masivo abre una oportunidad de expansión para los pagos digitales y la aceleración de la banca en línea. Eso es crear un ecosistema ampliado para los distintos sectores de la economía y diversidad de actores. Desde la perspectiva de la demanda, la respuesta con el diseño de productos adecuados debería ser complementada con educación financiera para todos los segmentos de la población.

 

Reynaldo Marconi es economista y abogado. 
 

 

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