Olimpia Torrejón Alcoba

Una nueva mirada a la gestión en el sistema educativo

martes, 6 de abril de 2021 · 05:09

Ya se cuenta con la nueva estructura jerárquica de autoridades que siguieron el proceso de institucionalización por las gestiones 2021 a 2023, un proceso que se desarrolló con luces y sombras. No referirse a ese detalle sería pasar por alto la opinión o el sentimiento del sector educativo. Después del proceso, que por cierto fue más allá de un cronograma preliminarmente establecido, y que abarcó la etapa de exámenes, calificación de méritos y calificación de proyectos, se cuenta con las flamantes autoridades en el sistema educativo plurinacional. Por lo tanto, después de este proceso, se tiene ahora que discurrir algunas situaciones inherentes a las aristas que conlleva la educación.

Un primer aspecto es la aplicación de los proyectos evaluados por un tribunal con una calificación cuantitativa, ahora llega el momento de viabilizar los ideales, materializar los anhelos, concretando y fortaleciendo el modelo educativo desde la comunidad educativa. Es menester, una mirada profunda y una lectura cabal de la realidad para proyectar las acciones en el tiempo de pandemia que aún se vive.

 Tiempos críticos que desnudan las debilidades en las políticas públicas de atención al sector salud y educación en el mundo. Entonces, tiempos de crisis requieren también nuevas miradas al sector educativo de parte de las autoridades recientemente designadas, pues, en definitiva, ya no se debe hacer más de lo mismo. 

Las autoridades que ahora juran cumplir los postulados constitucionales deberán asumir y trascender con nuevos esquemas mentales, pues este tiempo de pandemia contribuyó a develar lecciones y aprendizajes de vida, por ende, la educación debe corresponder con los desafíos que se plantean y superar tal vez las miopías que se tienen de las realidades educativas.

Un segundo aspecto se refiere a la capacidad de gestión de las autoridades según los niveles establecidos para viabilizar no sólo los proyectos, sino encarar la gestión participativa, permitiendo crear y recrear escenarios de análisis y debate de las problemáticas vigentes. Las habilidades y capacidad de gestión deberán contribuir para que la institución educativa, se fortalezca con el rol de control social preventivo, permitiendo una comunidad segura y plena, construyendo y aportando al orden social con equidad e inclusión.

Sin duda, que será necesario un carácter activo y creativo tal cual se desprende de la formación con el diplomado en formación para la transformación de la gestión educativa. 

Un tercer aspecto estriba en las habilidades personales y sociales de la nueva autoridad, que si bien puede demostrarse relativamente en la hoja de concepto que se evalúa, será la comunidad educativa la que reciba, en definitiva, el impacto de la formación integral de las nuevas autoridades. Si bien es difícil calificar aspectos subjetivos, como ser el compromiso, los valores, el diálogo, lo auténtico o la manifestación ética en términos freirianos quizá queda implícito. 

Paralelamente, Helio Gallardo, como uno de los autores que fue parte de la bibliografía reflexionada,  enfatiza que  “un sujeto es siempre mucho más que una función, que una tarea… Un sujeto sabe que los problemas son siempre más complejos que una tarea y/o función que se cumple”. 

Por ende, se requiere y se demanda ese accionar transparente, proactivo con acciones solventes y profesionalismo para generar impacto en la formación, no sólo escolar, sino también en la educación desescolarizada de la población, según se desprende de la Constitución Política del Estado.

Que la puerta de ingreso al despacho o escritorio sea sobre todo una nueva puerta de ingreso a la realidad con compromiso social, guiado por las nuevas expectativas, en cumplimiento de las demandas históricas de la sociedad. Que la gestión se impregne con nuevos desafíos y, sobre todo, con la voluntad política para encarar nuevos proyectos en beneficio de la formación de estudiantes o bien de la formación docente. 

Sólo entonces se podrá decir que el proceso de institucionalización cumplió sus propósitos trascendiendo los intereses personales o político partidarios. Por consiguiente, el accionar de las autoridades se guiará por esa mirada sensible, vinculando el pensar con el actuar para generar incidencia en la calidad educativa más allá del discurso.

 

Olimpia Torrejón Alcoba  es maestra y licenciada en ciencias políticas y sociales. 

 
 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

8
2

Otras Noticias