Lilian Loayza Ojeda

IVA a los servicios digitales

viernes, 21 de mayo de 2021 · 05:07

Con relación al proyecto de ley enviado por el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa, con el fin de ampliar el alcance del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las empresas que prestan servicios digitales desde el exterior, es importante aclarar ciertos puntos que a la fecha han sido mal interpretados y que han conducido a una controversia injustificada, partiendo del hecho de que de ninguna forma se trata de un nuevo impuesto, como equivocadamente se sugiere.

Si consideramos la base central del proyecto de norma, la cual está orientada a gravar los servicios digitales provistos por empresas extranjeras, y haciendo una revisión de la normativa vigente (Ley N°843), la prestación de servicios desde el exterior, cualquiera sea su naturaleza, no está alcanzada por el IVA, situación que pone en desigualdad de condiciones a quienes prestan dichos servicios pagados en territorio nacional; en ese entendido, la ampliación del alcance del IVA a esta prestación de servicios permite poner en una situación comparable a los prestadores de servicios en el país o en el extranjero.

La ampliación del impuesto alcanza a los servicios digitales prestados desde fuera de Bolivia siempre que éstos sean pagados y, por lo tanto, generen una contraprestación al exterior, tal es el caso, por ejemplo, de  servicios como YouTube Premium, Spotify, Netflix, entre otros. Valga el momento para realizar una aclaración: no es lo mismo hablar del servicio de internet que de un servicio digital pagado. En ese sentido,   es relevante recordar que los servicios digitales gratuitos que son utilizados por la mayor parte de la población no son parte del objeto del impuesto; por tanto, no se verán afectados en lo absoluto.

Para establecer claramente lo que se está considerando con la ley, es útil revisar las definiciones de los tipos de bienes económicos que son demandados o consumidos por la gente;  así es posible afirmar que existen servicios que resultan de primera necesidad para el común de la sociedad.

 Por el tipo de servicio que prestan, la mayor parte de los operadores de servicios digitales sujetos al impuesto en debate pueden catalogarse como suntuarios, dado su costo y el tipo de demanda que satisfacen;  por este motivo, sus consumidores son personas que cuentan con un nivel de ingresos suficiente para adquirir estas suscripciones y, por lo tanto, cuentan con una mayor capacidad adquisitiva y contributiva en relación con  los impuestos.

Si bien la naturaleza del IVA, al ser un impuesto indirecto permite trasladar el impuesto al consumidor final, elevando las tarifas, la norma prevé el uso del pago de esos servicios como crédito fiscal, al igual que sucede al comprar cualquier bien o servicio en el mercado nacional; es decir que quien efectúe el pago de dichos servicios podrá aplicar el crédito fiscal IVA que corresponde al 13% del total pagado, pese a no contar con el respaldo de una factura, pues la compra se realizará de un proveedor situado en el extranjero.

Por otro lado, en la revisión de los precios, en los cuales oscila la prestación de los servicios digitales en cuestión, tras la aplicación del impuesto el incremento no resulta muy significativo, por lo que para las personas que los contratan  y que cuentan con mayor poder adquisitivo, pagar, por ejemplo, mensualmente 54,1 bolivianos, en lugar de 47,9 bolivianos por acceso a YouTube Premium, no generará un cambio abismal en su ingreso disponible mensualmente.

Por tanto, los argumentos que cuestionan la propuesta de ley carecen de fundamentos reales y creíbles, pues tratan de confundir a la mayor parte de la gente que no consume estos servicios, señalando que se está creando un nuevo impuesto por navegar en internet o utilizar ciertas aplicaciones, obviando groseramente el espíritu de la norma.

Lilian Loayza Ojeda es economista.-

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

4
207

Otras Noticias