Jorge Patiño Sarcinelli

Yo acuso

viernes, 21 de mayo de 2021 · 05:10

Casi no hay día en que no veamos en los periódicos la noticia de una nueva acusación de este Gobierno contra funcionarios del anterior. No hay que poner cara de asombro ni volcar los ojos ante un hecho que es parte infame de la rutina de nuestra política. Cada Gobierno trata de mostrar al anterior con la peor cara posible. El MNR lo hizo con el MIR, la zarina contra todos los que a Palacio convenía acusar y, en memoria reciente, Murillo lo hizo con todo masista al que pudo echarle la mano. 

Pero este Gobierno parece empeñado en superar a todos los anteriores en su saña persecutoria. No hago más que sumarme al coro de la indignación cuando señalo que en su discurso de posesión el vicepresidente lanzó un mensaje de conciliación que, a la luz de los hechos, es muestra de hipocresía o impotencia.

Sin embargo, hay una parte de esos indignados que el año pasado estaban en el coro de la acera opuesta; ese que festejaba que el ministro Murillo encarcelara a los que ellos consideraban sin distinción alguna “narcotraficantes masistas”. ¡Hipócritas, póngase la mano al pecho! La polarización estúpida no es de estos seis meses. 

La lista de los acusados por el Gobierno Arce es demasiado larga para el espacio de esta columna y de ellos, el lector que no tiene más información que la de los periódicos, se puede preguntar si algunos son culpables de los delitos alegados. Esto debería determinarlo la Justicia, pero la nuestra no es ni proba ni independiente, y ni siquiera sigue el paso exigido de una verdadera investigación antes de encarcelar. La secuencia se ha hecho tristemente previsible: acusación, respuesta favorable del fiscal, declaración, cárcel. 

Pero si sobre muchas de las acusaciones no nos podemos pronunciar por falta de conocimiento, hay algunas sobre las que por lógica podemos excluir la posibilidad de una culpa. Me explico: si yo mañana acusara a alguien de haber asesinado a Donald Trump, motivos no faltarían, pero el tipo sigue vivo, no puede haber sido muerto. Perdone el lector la obviedad. 

¿No sucede lo mismo cuando se acusa a alguien de haber cometido una acción que no ha sucedido? El golpe, por ejemplo. Si no hubo golpe, ¿cómo puede alguien ser culpable de haberlo perpetrado? Sin embargo, las acusaciones de haber promovido, participado, coadyuvado, etc. en el golpe son cosa de cárcel de cada día. Hasta el representante de la Unión Europea ha sido acusado de haber participado en esa ficción por la poco mesurada Lidia Patty.

Menos mesurado aun es el actual ministro de Gobierno, quien en estos días ha acusado a nada menos que 52 funcionarios del anterior Ministerio de varios delitos económicos con los que habrían empobrecido el erario nacional en muchos millones de bolivianos. Sobre esos hechos, tampoco me puedo pronunciar, pero ya se percibe en esas acciones gubernamentales un beneficio en la generación de empleo, pues, para acomodar a tantos acusados que darán con sus huesos en la cárcel, habrá que construir más prisiones.

Me cuesta creer que un otrora circunspecto funcionario y profesor universitario como Luis Arce Catacora encuentre satisfacción en meter a la cárcel a padres y madres de familia quizá inocentes (hasta que se pruebe lo contario). Si su mandato pasará a la historia por la orgía de persecución a la que asistimos, solo se explica porque una motivación política mayor o una orden superior lo llevan a hacerlo. 

Ya que somos libres de acusar, acuso yo también. Acuso a Luis Arce Catacora de presidir un Gobierno persecutorio que está ahondando la división entre los bolivianos. Acuso a David Choquehuanca de asistir impasible a las acciones de un Gobierno que hace lo contrario de lo que él prometió. Acuso a Evo Morales de, desde la privilegiada posición de tener poder sin responsabilidad, seguir atentando contra la democracia.

Sé que ningún fiscal dará curso a mis acusaciones sin memorial, pero espero que la historia recuerde y condene a todos los responsables por sus delitos de lesa patria.

 

Jorge Patiño Sarcinelli es matemático y escritor.
 

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