Agustín Echalar Ascarrunz

Pedir disculpas

domingo, 28 de noviembre de 2021 · 05:12

Pedir disculpas es un gesto muy noble, implica un rasgo de humildad que no les nace a todos los seres humanos, y menos a los mezquinos y a los arrogantes. Es importante educar a los niños a pedir disculpas, porque eso implica además reconocer los errores propios y el deseo de enmendarlos.

Es por eso  que el que un ministro de Estado pida disculpas es algo muy positivo, y dice bien de éste, a menos que sea un pedido amañado, a veces pedir disculpas puede también ser una maniobra y entonces se convierte en una actitud tremendamente cínica.

La ministra de la Presidencia ha sentido la necesidad de pedir disculpas al pueblo alteño por el comportamiento de gente de Santa Cruz, que habría sido racista hacia éste.  Y bueno, ese asumir una culpa regional no deja de ser un tanto absurdo, a fin de cuentas uno no tiene ninguna responsabilidad con lo que hace la gente del lugar donde nació, a mí no se me ocurriría pedir disculpas a La Paz por la quema de los PumaKataris perpetrados por la gentuza dirigida por ese individuo de apellido Vera. Quienes tienen que disculparse (y pagar por su delito) son los actores y quienes los apañaron, y ahí va el asunto.

Uno no elige nacer donde nació, ni siquiera elige su familia.  El parentesco de la señora Prada  con la esposa de Hugo Banzer no la toca en absoluto, por muy curioso  y sabroso que sea el detalle. Pero uno sí elige a qué tienda política pertenecer, y por eso doña Nela tiene que pedir tantas disculpas, que sería de nunca acabar.

Tiene que pedir disculpas por haber participado pasiva y activamente en todo el andamiaje que se armó para reelegir ilegalmente a Evo Morales, tiene que pedir disculpas por participar en la violación a la Constitución que su mismo partido promulgó.

 Tiene que pedir disculpas por el mal uso de los dineros del Estado en cientos de rubros, empezando por la propaganda política que se hizo durante los catorce años.  Tiene que pedir disculpas porque su partido priorizó proyectos económicos fallidos, y canchitas de futbol, y dejó que la salud sea aún la peor de la región.

Tiene que pedir disculpas por las persecuciones políticas realizadas a la gente de Santa Cruz a raíz del extraño caso del Hotel Las Américas, tiene que pedir disculpas a la madre del joven Dwyer que fue asesinado en esa ocasión.

Tiene que pedir disculpas a los minusválidos que fueron gasificados a pocas cuadras de Plaza Murillo. Tiene que pedir disculpas al país porque su partido ha llevado a la justicia a su peor nivel histórico. Tiene por supuesto que pedir disculpas a La Paz por haber arruinado el centro histórico por un capricho de la cúpula de su partido y tiene que pedir disculpas por haber gastado tanta plata en un avión para que el jefazo de ellos se paseara por el mundo.

Tiene que pedir disculpas por el fraude,  y tiene que pedir disculpas por el caradura de su jefe, que está pidiendo que el pueblo boliviano le pida disculpas.  Y, sin embargo,  creo que es muy importante pedir disculpas, pero claro, estas disculpas tienen que ir acompañadas de una firme convicción de enmienda, de no repetir las acciones.

La ministra Prada en realidad no ha pedido disculpas, sino ha expresado su opinión sobre algunas personas de su ciudad, y ha colocado en el mismo saco a todos los cruceños, el suyo no es un acto ni honesto ni loable. Es en realidad una forma de echar leña al fuego, poniendo cara de bombero.
 

Agustín Echalar Ascarrunz es operador de turismo

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