Ventana al mundo

Úrea y contrastes: de Bahía Blanca a Bulo Bulo

lunes, 04 de febrero de 2019 · 00:06

La ciudad de Bahía Blanca está ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires, República Argentina. Por tener puertos de aguas profundas es un centro exportador de granos, lana y petróleo. Puerto Galván se usa para químicos e hidrocarburos y Puerto Ingeniero White para la producción agrícola.

Bahía Blanca también es sede de un importante polo petroquímico: Pro-fertil, planta productora de úrea, fertilizante imprescindible para mejorar los cultivos. Según datos oficiales, la empresa fue creada  en 2001 por la unión entre YPF y el grupo canadiense Nutriem. Se invirtieron  705 millones de dólares.

La fábrica ocupa 430 empleados directos y 1.500 indirectos. Sus números de 2017: 1.320.000 de toneladas de úrea y otras 790.000 de amoníaco; controla el 85% del negocio argentino del ramo y su participación en el rubro de fertilizantes llega al 30%. YPF-Nutriem comparte el paquete accionario de Profertil en mitades iguales y se turnan cada dos años para dirigir la empresa.

Mientras esto sucede en el vecino país, entre noviembre de 2017 hasta diciembre de 2018, el movimiento de úrea desde la costosa planta de Bulo Bulo ascendió a 232.724 toneladas, equivalente apenas al 28,48% de las 816.666 toneladas que debió producir a su máxima capacidad en el mismo período, según reveló un reporte de transporte de carga reproducido por Los Tiempos de Cochabamba.  Especialistas nacionales en hidrocarburosconsideraron que la baja producción del complejo se debe a la falta de mercados y a numerosos paros registrados desde su inauguración. Evo Morales expresó en 2014 que los recursos se recuperarían en dos años.

El Estado ha gastado la enorme suma de 1.837,22 millones de dólares entre las separadoras de líquidos y la planta de Bulo Bulo. Hasta el momento no hay recuperación alguna y encima existen muchas dificultades para trasladar el producto hacia centros de consumo internos y de naciones vecinas. La localización del complejo no es la mejor; fue fruto de una decisión política  y no consecuencia de un estudio técnico. Lamentable.

Del lado de nuestro vecino continúan los positivos avances. Profertil con YPF Luz (subsidiaria de YPF para energías renovables) producirá 760 mil  toneladas extras de urea usando energía eólica. Profertil para el 2020 tendrá el 60% de su consumo energético impulsado por los vientos y ya está realizando un estudio de factibilidad para ampliar más las instalaciones.

Además, incorporó a su producción una úrea líquida especial que evita la contaminación del diésel utilizado por camiones y vehículos de transporte. Profertil es la única productora en América Latina de esta úrea líquida grado automotriz. Su nombre comercial es Arnox32 y reduce en forma enorme los gases que provocan el efecto invernadero. Esos sí que son adelantos dignos de copiar y admirar.

 Bahía Blanca fue designada por el consorcio multinacional francés Sangosse como uno de los tres vértices del triángulo de la alimentación mundial. Los otros dos vértices son San Pablo y Santa Cruz de la Sierra. En su momento (2016) divulgué este importante elemento geopolítico y geoeconómico que incluye a nuestro país. Acá no se le dio ninguna importancia.

La nueva producción anticontaminación, eximios puertos de aguas profundas y su eficiente planta de úrea consolidan esa posición estratégica para Bahía Blanca. De nuestro lado, el gobierno gastó más de mil millones de dólares en una planta de úrea ineficiente –y mal ubicada– que hasta ahora no vende casi nada o muy poco. Así estamos, así andamos…

Agustín Saavedra Weise es economista y politólogo.

 www.agustinsaavedraweise.com

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