Economía de papel

La Gestora Pública de la seguridad social

sábado, 03 de noviembre de 2018 · 00:10

Recibí un WhatsApp que me decía: “El Gobierno crea esta Gestora por varias razones: una, para no pagar un aporte auténticamente estatal, porque el Gobierno muestra la Renta Dignidad como tal aporte, cuando es el dinero de las utilidades de las empresas que son de todos los bolivianos; otra, porque podrá manejar y disponer a su antojo de esos cuantiosos recursos, que superan los  16.000 millones de dólares, especialmente ahora que las reservas internacionales han caído de un máximo, de 15.000 millones de dólares a algo menos de 9.000 millones. 

También para dar jubilaciones a los sectores sociales afines al MAS con esos fondos y la promulgación de decretitos. Así quitarán recursos de los actuales cotizantes,  ganen mucho o poco, y darán jubilación a sectores que nunca han aportado. Asimismo, crearán más burocracia para dar pegas a sus correligionarios con salarios de primer mundo. Finalmente,  las utilidades que obtenga la Gestora tendrían que servir para un fondo que incremente las pensiones más bajas, de ninguna manera pasar al TGN”.

 He aquí mis respuestas. Primero,  estoy de acuerdo con el comentario de la Renta Dignidad, no es un aporte estatal al sistema de pensiones. Segundo, los temores son inevitables en  relación con este Gobierno como a cualquier otro, en este país o en países vecinos. Los Kirchner, por ejemplo, frente a los serios problemas financieros que afrontaron, volvieron a un sistema de reparto e hicieron desaparecer 190 mil millones de dólares que  logró acumular el sistema de capitalización argentino. A los gobiernos de África, Asia o América Latina, si les da la gana, frente a una situación de necesidad, no dudan en usar los miles de millones de dólares administrados por las AFP o sus equivalentes.

 Siempre será una expropiación grotesca y las instituciones de la seguridad social son un blanco fácil y millonario. Habrá que ver si políticamente pueden hacerlo, lo cual dudo. Más aún, el zapato no les aprieta tanto todavía.

 Estoy de acuerdo en que la Gestora es para crear buenas pegas, pero hay que tomar en cuenta que hasta ahora no puede despegar y es muy difícil que lo haga hasta marzo del próximo año. El problema de unir en una sola plataforma las dos plataformas informáticas que cada una de las AFP posee es abismal. 

 El Gobierno no quiere pagar por ellas y para ahorrarse ese pago está gastando más inventando esa única plataforma  made in the Bolivian pluri state. Dentro del actual esquema institucional, muy sólido por cierto, no veo cómo podrían utilizar los recursos de los afiliados, que son administrados por las AFP, para beneficiar a los sectores aliados al MAS. Peor si nunca aportaron. Si se cambian las reglas de juego, sería de pavor, pero ahora no hay nada de eso.

 Finalmente, en realidad  se están confundiendo las cosas y lamentablemente no todos conocen cómo funciona el sistema de pensiones. Una cosa son las utilidades de la Administradora (o la Gestora) como tal y otras son las utilidades que se logran con las cotizaciones de los afiliados o asegurados. 

 Lo extraordinario del sistema es que se separan ambas utilidades y estas últimas nunca se tratan como en los bancos. Los recursos de las AFP y los aportes de los afiliados se tratan como patrimonios separados. La gestora es una empresa pública más, como cualquier otra. Cuando funcione manejará nuestros aportes individuales y su lucro debe servir para su funcionamiento y si queda un excedente es para el TGN.

 Los temores continuarán, no cabe duda. Todos desconfían de que se dé un mal uso a los millonarios recursos acumulados en el sistema de pensiones. Sin embargo, la ingeniería administrativa y financiera en las que operan las AFP es robusta, y el Gobierno la ha respetado hasta ahora. Sólo se debe esperar que este respeto continúe, con Gestora o sin ella. 

Alberto Bonadona Cossío es economista.

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