Alberto Bonadona Cossío

Todos somos ambientalistas

sábado, 05 de octubre de 2019 · 00:09

Hace algunos días oí una respuesta que me sonó en extremo curiosa. Se refería a la situación que Bolivia vivía angustiosamente por la quema de la Chiquitania. Un trabajador se encuentra casualmente con una autoridad y le pregunta acerca del impacto que el incendio de la referida zona podría tener en la economía. En realidad estaba  preocupado por el segundo aguinaldo, lo cual me parece muy natural. La autoridad responde, no a la pregunta, sino con una exclamación de sorpresa y dijo: “¿Qué pasa ahora? ¡todos somos ambientalistas!…”.

¿Que puede esperar una autoridad que se le diga ante semejante respuesta? Pienso que efectivamente todos somos defensores de la Pachamama. Desde el punto de vista del oficialismo, ésta debería ser la respuesta más natural por su autoproclamación de defensores de la Madre Tierra que, por lo visto, ahora quedó en el olvido frente a intereses netamente mercantilistas.

Sí, mercantilistas. Se trata de olvidar esos principios porque hoy la justificación es producir más. Más soja, más torta de soja, mayores alimentos para las vacas, mayores exportaciones, mejor fuente de dólares derivados de mayores exportaciones. 

Ahora se dirá que es justo lo que Bolivia necesita  para pasar el momento de caída de las reservas  y la imperiosa necesidad de aumentar los ingresos de dólares o mayores divisas. Lo dirán desde el poder y desde los círculos de los empresarios que se beneficiarán de esas exportaciones.

Se puede continuar quemando no sólo la Chiquitania sino la entera  Amazonia boliviana, hasta el Chaco del Paraguay, con tal de aumentar las reservas internacionales. Más aún se trata de hacer creer que Bolivia está en el camino   del desarrollo. Y no faltará quien diga que éste es sustentable. O sea, que se dirá preservará el medioambiente y el futuro de Bolivia.

Pamplinas, como decía mi abuela. De lo que se trata es de arrinconar la defensa del medioambiente en favor de un desarrollo  depredador y de alta rentabilidad inmediata con la expansión de la frontera agrícola para con más soya exportar también carne de res. Y ahí se acabó el discurso oficial de preservar regiones protegidas, los parques nacionales y todo que puede significar la preservación del medioambiente. Incluyendo, en último lugar, las poblaciones originarias.

Todos necesitamos ser hoy defensores del medioambiente porque esa es la única manera de pensar en el futuro de las futuras generaciones. La riqueza amazónica de Bolivia, racional, ordenada y planificadamente explotada posee mayor riqueza que todo  el gas exportado o el litio por explotarse.

 

Alberto Bonadona Cossío es economista.

38

Otras Noticias