Carlos Miranda Pacheco

Tres mundillos en un solo mundo

viernes, 20 de marzo de 2020 · 00:12

En las últimas semanas nuestra atención fue captada por las actividades en nuestro mundillo de hidrocarburos. Con Brasil hemos sido agradablemente sorprendidos por la noticia de  que se ha acordado una extensión del contrato de venta de gas (GSA) por 10 años más, a partir del próximo 31 de marzo. Para nosotros esta noticia es de especial importancia, razón por la cual a la ceremonia de suscripción de documentos entre YPFB y Petrobras asistió nuestra presidenta Añez. No se ha difundido públicamente lo firmado, pero se ha hecho conocer que el contrato original (GSA) continuará en vigencia con las modificaciones respectivas, tales como mantener la fórmula de precios para fijar éstos cada trimestre.

 Los volúmenes a entregarse serán de 14 a 20 MMm3/d  y todo el resto se regirá al GSA. Esto es conveniente y debe resaltarse. El GSA ha regido por 20 años y con las enmiendas efectivas se han solucionado problemas en beneficio de ambas partes. 

Ésta sería la octava enmienda. Además, indirectamente, esta noticia nos está diciendo a todos que tenemos suficiente gas para mantener esta exportación y abastecer el mercado interno.

Por lo anterior se puede ver que la asistencia presidencial estaba plenamente justificada.  Lo que es muy lamentable es que aprovechando esa ocasión se anunció el que se tiene  un nuevo pozo de producción (Yarara X1), que todavía no tiene un sistema de producción porque en sus pruebas anteriores se registra mucha presencia de arena. 

Pero más criticable es haber anunciado la producción del pozo Sipotindi 1 cuando el pozo no ha sido terminado y faltan 500 metros, que se están perforando para llegar a su profundidad final. Un pozo en esas condiciones todavía puede ser presa de dificultades como la mayoría de los pozos petroleros nacionales lo son.

Al finalizar las actividades anteriormente indicadas, nos enteramos todos que se había iniciado un proceso de descenso de precios del petróleo y, como prevé la fórmula del contrato de venta de gas, esa baja de precios implicará también una baja en los precios de venta del gas, pero que estos efectos serán tomados en cuenta en la fijación de los precios trimestrales.

Al margen de la exportación de gas, una bajada de los precios del petróleo significará también una baja en los precios del diésel y gasolina que importamos. La diferencia nacional de precios viene de que nosotros tenemos internamente precios fijos para la  gasolina y el diésel, que están por debajo de los precios internacionales. Esa diferencia es el subsidio que da el Estado: cuando el precio del petróleo cae, los precios del diésel y la gasolina internacionalmente también caen, así el subsidio que da el Estado se ve reducido.  A la inversa, cuando los precios suben el subsidio también sube. 

El subsidio es pagado, en subida y bajada, por el margen de nuestra exportación de gas; en la medida que exportamos menos gas se está poniendo casi del mismo valor.

La actual bajada de precios del petróleo está siendo causada por la negativa de Rusia de disminuir su producción en más de un millón de barriles y así mantener el precio mundial del petróleo, conforme lo plantea la OPEP. La diferencia entre OPEP y Rusia es muy grande y grave. Es una lucha de dos titanes petroleros  y se está convirtiendo en una guerra de precios del petróleo. No se avizora un arreglo rápido, porque la diferencia de precios ha generado la tendencia a eliminar la producción de lutitas de Estados Unidos.

En líneas generales los países latinoamericanos que importan petróleo y sus derivados quedan beneficiados por esta corriente en descenso del precio del crudo. El llegar a un nuevo nivel de precios aceptable por Arabia Saudita y Rusia requerirá aumentos al precio actual de petróleo por todos los usuarios que importan este hidrocarburo.

Estas diferencias, importantes en el mundillo petrolero  han sido bruscamente silenciadas por la aparición del coronavirus y la posibilidad de que sus efectos causen una pandemia en todo el resto del planeta.

Hasta la fecha los problemas petroleros están en segundo lugar y la atención de los países está cautivada por la extensión del coronavirus y el trabajo que se está realizando para encontrar su antídoto. 

No deja de llamar la atención que hace unos meses celebrábamos el haber llegado con una sonda hasta Plutón, el astro más lejano de nuestro sistema, con el recorrido de una sonda de 4,8 miles de millones de kilómetros, y hasta ahora el coronavirus no ha sido visto ni en microscopios electrónicos y no se tiene idea del curso que se seguirá para su eliminación. Así hemos tenido  tres mundillos que han sido cubiertos por un solo mundo.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y experto en hidrocarburos.

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