Carlos Miranda Pacheco

Gas para Brasil de Vaca Muerta

viernes, 3 de septiembre de 2021 · 05:12

El presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, informó que su gobierno está trabajando directamente con el de Argentina para llevar gas natural de Vaca Muerta a Porto Alegre. Indicó que ambos gobiernos están vivamente interesados para tener gas más barato para el consumidor brasileño y que Vaca Muerta pueda producir mayores volúmenes.

Al no existir un gasoducto Vaca Muerta – Porto Alegre, se estudió como la primera solución utilizar el sistema boliviano de gasoductos para ingresar al Brasil. Esa solución no es viable porque el gas de Vaca Muerta debe llegar hasta la frontera con Bolivia y de ahí conectar con nuestro sistema para ingresar al Brasil. Todas las líneas argentinas transportan gas del norte al sur y para llevar a la frontera boliviana habría que revertir su flujo, cosa que no sería posible porque el consumo argentino no presenta vacíos grandes, razón por la cual ahora se está viendo la manera más económica de transportar gas de Vaca Muerta para entregar en Porto Alegre.

Para mejor comprensión de la problemática de gas natural en el Cono Sur de América, unos apuntes históricos muy breves.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, las potencias ganadoras  empezaron a cumplir lo acordado en Yalta. Las potencias occidentales a reconstruir Europa utilizando petróleo barato de Medio Oriente. La Unión Soviética a reconstruir lo afectado por el conflicto, iniciando la construcción de gasoductos de larga distancia en su territorio.

Argentina optó por la decisión soviética comenzando la construcción del gasoducto al sur de su país, Comodoro Rivadavia - Buenos Aires. Brasil con petróleo y fletes marítimos baratos incremento su importación de petróleo y derivados.

El entonces coronel Perón  fue el principal impulsor del gasoducto del sur del país a Buenos Aires. Por este motivo, como invitado de honor intervino en el inicio de obras de construcción del gasoducto en las afueras de Buenos Aires. Los reporteros de las agencias cinematográficas de noticias se complacieron en filmar a Perón tratando de no ensuciar con barro sus elegantes botas con las que había concurrido al acto. El comentario posterior, al recibir noticias de las agencias que le aseguraban que en Brasil sucedería igual, Perón sonriente indicó que eso no podría suceder porque Brasil era un gigante con pies de barro.

Ambos países continuaron sus políticas de crecimiento energético llegando a la década de los 70 Argentina con una red eléctrica de total cobertura que lo convertía en uno de los países mejor electrificados del mundo y Brasil por el aumento de importaciones de petróleo había aumentado su grado de polución a punto tal que su principal puerto, Santos, era uno de los puntos de mayor contaminación del planeta.

En esa década nuestro gas natural ingresó al mercado internacional por un volumen minoritario de Gas del Estado en un contrato de 20 años. El desempeño boliviano fue impecable y al termino de ese contrato el Brasil con Petrobras firmaron con YPFB un contrato 10 veces más grande que el anterior también por 20 años y la construcción del gasoducto de Bolivia al Brasil desde Santa Cruz hasta Porto Alegre.

La provisión de gas boliviano, por su gran volumen y cumplimiento de plazos, ha logrado que el gas natural sea componente permanente del patrón de consumo energético del Brasil. El contrato con Brasil ha fenecido y no se ha podido renovar por falta de reservas.

Muy lamentable, hemos perdido un mercado que prácticamente lo habíamos creado por no haber ampliado las reservas.

La disminución de gas boliviano en el mercado brasileño está siendo cubierta por gas natural licuificado LNG de ultramar, a un precio mayor al del gas boliviano.

En igual forma, Argentina hace una década ha iniciado la producción de la zona de Vaca Muerta. No son campos tradicionales petroleros, sino zonas que gracias al fracking se logra obtener gas y petróleo, pero los operadores de Vaca Muerta, que son YPF y muchas otras compañías, manifiestan que no hay mayor producción por falta de compradores.

Como se puede ver, Brasil necesita gas natural a ser importado por gasoducto y los operadores de Vaca Muerta exigen que haya más compradores para poder aumentar la producción.

Por otro lado, para que Brasil pueda planear dejar de importar LNG de ultramar, se debe también tomar en cuenta que Exxon, después de haber sido expulsada de Venezuela, está explorando el Atlántico frente a la Guyanas y ya ha conseguido dos campos de gas y uno de petróleo.

Finalmente, del embrollo de Vaca Muerta con Porto Alegre podemos sacar con guardado optimismo que, si logramos producción nacional, teniendo los gasoductos al Brasil ya depreciados, nuestra producción sería imbatible en el mercado brasileño.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero, experto en hidrocarburos.

 

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