Carlos Toranzo Roca

Elecciones: democracia o dictadura

miércoles, 16 de octubre de 2019 · 00:11

El título parecería maximalista, pero no lo es. ¿Hay dictadura en Bolivia? La respuesta es no, pero lo que sí existe es un régimen profundamente autoritario, en cuya cabeza está un líder o un caudillo que no tiene códigos democráticos. El norte del gobierno es mantenerse en el poder, su horizonte estratégico no es la solución de los problemas del país, ni de las carencias de la gente, su único objetivo es eternizarse en el poder.

Sus ejemplos a seguir son Cuba, Venezuela y Nicaragua, el Gobierno hace parte de esa familia antidemocrática; países en los cuales, sin duda, hay dictaduras y el deseo de Morales y del MAS es copiar esos modelos de gobierno. Justamente por eso las elecciones del 20 de octubre de 2019 ponen en escena la discusión sobre dictadura o democracia. La prolongación de Morales en el poder nos podría encaminar a un futuro dictatorial, en cambio, un triunfo de la oposición -y la única con opción electoral viable es la de Carlos Mesa-, nos podría llevar a una ruta de transición democrática. Por eso, es demasiado lo que se juega en las elecciones venideras.

El gobierno del MAS ha dado muchas prebendas a la burguesía agropecuaria del oriente, por eso la CAO, Cainco, Fegasacruz y Anapo son aliadas del Gobierno. Se puede decir que esos empresarios cogobiernan con el MAS, por tanto, no es nada extraño que ellos apoyen e impulsen la candidatura de Óscar Ortiz, quien no desea el poder en 2019, sino pretende estar en la palestra política como el líder cruceño más viable y con opciones para la próxima elección, después de 2019. Pero, en el fondo, los empresarios cruceños lo que desean es que esa candidatura haga posible una victoria de Morales en primera vuelta y así evitar una segunda elección, en la cual las posibilidades del candidato ilegal no son las mejores.

Son esos empresarios cruceños los que por su voracidad han empujado -en parte- a los incendios de la Chiquitania que buscaban facilitar la expansión de la frontera agrícola. Trabajo que les fue facilitado por los “interculturales”, colonos o cocaleros del MAS, que buscaban facilitar los objetivos del empresariado cruceño. La toma de consciencia sobre los objetivos ocultos tras de los incendios han quemado, en parte, la candidatura de Ortiz. 

Pero, el Gobierno que juega un poker abierto en estas elecciones, ha inventado e impulsado la candidatura de Chi, sí de ese mismo que le otorgó un doctor honoris causa a Morales, de ese candidato que es profundamente antidemocrático, de ideas arcaicas y homofóbicas; lo que busca el MAS es evitar la segunda vuelta y para ese objetivo todo lo que le reste votos a Mesa es bueno, ese es el objetivo del candidato Chi.

Un resultado equivalente lo logran otros candidatos que empujan a la dispersión del voto.  A estas alturas, a menos de una semana de la hora de las elecciones, el único que puede evitar la dispersión del voto es el ciudadano, el sujeto consciente que entienda que lo que se juega el 20 de octubre es el dilema entre democracia o dictadura.

Estas elecciones son las más asimétricas de la historia democrática del país, pues el poder económico, el manejo de los medios de comunicación, de la justicia, del Legislativo, de los fiscales, de la Policía, de las Fuerzas Armadas, lo tiene el MAS; el gobierno controla de manera total al TSE, éste le hace la tarea al poder y, sin duda, está encaminado a hacer todo lo posible en materia de fraude para evitar que Morales pierda.

Como nunca antes es importante que la ciudadanía cuide su voto, controle los centros de votación; cada persona consciente debe sacar fotografías de las actas de las elecciones. Los profesionales especializados en las técnicas de la computación deben estar alertas al manejo de la tecnología electoral que usará el TSE. Los funcionarios públicos deben perder el miedo y en el recinto electoral votar de acuerdo a su consciencia y no con el temor a las represalias, con las cuales los amenazan los jefes masistas.

Quienes hemos sufrido cárcel, exilio, asesinato de nuestros familiares por las dictaduras sabemos lo que son ellas, por eso apuntamos a la defensa de la democracia y deseamos evitar que un gobierno autoritario nos empuje a un futuro dictatorial, que no es el horizonte de vida que queremos para nuestros hijos y nietos.

 

 Carlos Toranzo Roca es economista

 

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