Carlos Toranzo Roca

¿El MAS otra vez?

miércoles, 18 de marzo de 2020 · 00:11

El sistema político ideal no existe. La teoría sobre la democracia apuesta por un sistema político pluripartido, tal que ninguna organización política tenga más de dos tercios en el Parlamento. El MAS la tuvo y en casi 14 años gobernó de manera autoritaria, borró los check and balances de una democracia sana. El Ejecutivo absorbió al Legislativo, al Judicial y al Poder Electoral, condujo a que la única institución sea el caudillo y su voraz apetito de poder.

El MAS, en la última elección, hizo un fraude monumental -que ahora olvidan sus partidarios-, buscaba pasar de régimen autoritario a uno de carácter dictatorial, siguiendo el modelo cubano, venezolano o nicaragüense. Fue la gente, los jóvenes movilizados, las mujeres y las familias bolivianas quienes salieron a las calles e impidieron que se cristalice el proyecto del MAS, son todos ellos los que sacaron del poder a Morales. 

El caudillo se fue del poder de la peor forma, sacando a luz su espíritu dictatorial, llamó a su gente para cercar las ciudades y dejarlas sin alimentos; financió a parte de sus militantes para que armen la violencia en Bolivia, para que quemen casas y lleguen a la locura de hacer estallar Senkata; el propio caudillo amenaza al país expresando que tiene relaciones con los militares para propiciar un golpe militar.

Ese caudillo no es democrático, es autoritario, es una ficha geopolítica del grupo del ALBA. Posee demasiados recursos para conspirar, cuenta con el apoyo incondicional de Cuba, de Ortega, de Maduro, del kirchnerismo, junto a ellos hace campaña contra la democracia boliviana.

Su partido, el MAS, no es democrático, viene de un sindicalismo cocalero que nunca creyó en la democracia, su credo es el socialismo, que es dictatorial. El baluarte del MAS es el Chapare, lugar ligado íntimamente al narcotráfico y a la violencia.

A la salida de Morales hubo dirigentes dialogantes que viabilizaron la salida constitucional para que Añez asuma el poder transitoriamente. Conforme pasa el tiempo, esos dirigentes vuelven a ser los masistas de siempre, apuntan a fortalecer un MAS autoritario, partido que hasta ahora no hizo ninguna autocrítica del fraude que impulsaron ni del destrozo económico político, institucional, económico y de valores con el cual dejaron Bolivia en noviembre de 2019. Apuestan por un candidato que es solamente un delegado obediente de Morales, pues éste sigue siendo el dueño de ese partido.

Morales ganó las elecciones de 2005 porque la gente rechazó a los políticos de los partidos que usaron el poder de manera prebendal, que convirtieron la democracia pactada en un reparto del aparato público. Son esos políticos quienes nos regalaron Morales en el poder. Ellos mismos no tuvieron la grandeza de unirse para enfrentar a Morales, no lo hicieron durante 14 años, ni siquiera en 2019. 

Ellos, ahora, dispersan el voto y nos pueden regalar de nuevo al MAS en el poder. Los datos de las encuestas señalan una alta posibilidad de que el MAS gane en la primera vuelta y tenga mayoría en las dos cámaras. Pero, los opuestos al MAS siguen sordos y ciegos ante los peligros para la democracia, ellos pueden darle esa victoria al MAS. 

Otra vez se están cargando las responsabilidades de defensa de la democracia en los hombros de los ciudadanos; éstos están obligados a dar un voto útil para salvar a la democracia, deberán votar por quien tenga más posibilidades de enfrentar al MAS.

Los políticos que no se hagan los ciegos y sordos, muchos de ellos deben declinar sus candidaturas para salvar la democracia. No poseo ninguna cercanía con Mesa, sólo le tengo agradecimiento por haber enfrentado en condiciones difíciles a Morales y habernos dado la oportunidad de echarlo del poder. 

No tengo ninguna cercanía con Añez, le debo agradecimiento por haber aceptado el reto de una presidencia difícil, supo dar certezas y avanzar en el camino de la reconstrucción democrática, se equivocó al ser candidata. Ambos, Mesa y Añez deben tener la grandeza de dar un paso al costado, debe hacerlo quien esté, de aquí en adelante, tercero en las encuestas. Bolivia les reconocerá ese gesto democrático.

Carlos Toranzo Roca es economista.

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