/ Carlos Toranzo Roca

Fueron más de 21 días de resistencia

miércoles, 4 de marzo de 2020 · 01:11

La mayoría de los bolivianos dicen fueron 21 días de resistencia, de cabildos, de bloqueos, de paros, de manifestaciones, de pititas; muchos se ponen el traje de héroes por sus acciones en esas tres semanas. Todo eso está bien, es un símbolo de las movilizaciones que sacaron a Morales del poder, pero no hay que perder la memoria, pues en realidad, fueron casi 14 años de resistencia contra un gobierno autoritario.

Por más de una década resistieron los presos, a quienes se los acusó sin razón de hacer separatismo, más de diez años sufrieron y resistieron contra el régimen las familias de quienes fueron asesinados en el Hotel Las Américas. Por más de una década resistieron las familias que tuvieron que salir al exilio forzadas por la represión del MAS; una decena de años de resistencia de los familiares de quienes estuvieron exiliados. 

Casi una década de sufrimiento y de resistencia de quienes fueron asesinados en   Porvenir, en esa acción que comandó del gobierno del MAS. Muchos años sufrieron y resistieron las familias de Bakovic, Kieffer y Leolpoldo Fernández; a algunos los empujaron a la muerte, con otros no lograron su cometido. 

Casi 14 años sufrieron miles de funcionarios públicos al ser obligados a ir a manifestaciones de apoyo al MAS, pero resistieron, aún a pesar de que les descontaban de sus salarios para pagar las manifestaciones en favor de Morales. Por más de una década, muchos jóvenes tuvieron que disfrazarse con morrales, mascar coca, para ser aceptados como funcionarios en el Estado, pero calladamente resistieron contra aquel que era mirado por ellos como un autoritario.

 Más de 10 años tuvimos que aguantar y resistir coplas de ministras que lanzaban inciensos de apoyo y amor por su jefe; fueron casi 14 años de ataque a las mujeres y de una conducta misógina, pero la mayoría de las bolivianas resistieron contra el autoritario; por más de una década tuvimos que aguantar y resistir ante el exceso de obsecuencia de ministros y dirigentes del MAS que se inclinaban a amarrarle los huatos al Jefazo.

Casi 14 años tuvimos que aguantar y protestar contra las transmisiones -en el canal nacional- de los partiditos de fútbol, en los que el dueño del poder infantilmente se ponía la número 10, creyéndose el Etcheverry del equipo; los que jugaron contra él, por más de una decena de años, tuvieron que aguantar sus rodillazos y abrirle espacio para que marque goles. 

13 años tuvimos que oír discursos de horas de quien no sabía leer y que, a la hora de los números, confundía las decenas con los millones; por más de una década tuvimos que resistir contra el cinismo y la mentira como la palabra oficial; aguantar las mentiras que decía quien se alababa como buen padre, que indicaba que pagaba los gastos médicos de su hijo, para después de un tiempo decirnos que no tenía hijo, sino simplemente caras conocidas.

Más de 13 años tuvimos que protestar y resistir los discursos fuera del país de quien decía defender la madre tierra y cuidar el medioambiente; mientras en Bolivia, con la ayuda de muchos empresarios del oriente, dejaba que se incendie la Chiquitania.

 Casi 14 años, muchos medios de comunicación tuvieron que trabajar penosamente, resistir el embate del oficialismo, sufrir la falta de publicidad estatal, pero resistieron ante el abuso del poder y mantuvieron su línea independiente; fueron más de diez años que muchos intelectuales, generadores de opinión, fueron amedrentados, enjuiciados, por pensar diferente al régimen, por discrepar con quien dejaba el país a expensas de la corrupción y del narcotráfico. Pero todos ellos resistieron y no dejaron de lado sus ideas de defensa de la democracia.

 Por muchos años tuvimos que oír las mentiras que decían que estábamos cerca del mar, cuando en realidad esa era solamente campaña política y lo que existía era una improvisación diplomática; pero los bolivianos resistieron contra la mentira. Por más de una década la mayoría de los bolivianos resistimos contra el culto a la personalidad, discrepamos de la construcción de un palacio horripilante para el Jefe, expresamos nuestra voz contra la construcción de un museo del Jefazo que se llenó de camisetas de fútbol.

No, no sólo fueron 21 días de resistencia contra el autoritarismo de quien se encaminaba a ser dictador, fueron 14 de resistencia de los bolivianos contra la violación de la Constitución y las leyes; los años de resistencia se cristalizaron en el 21F de 2106, cuando la mayoría de los bolivianos le dijeron No a quien se creía insustituible.

Los casi 14 años de resistencia contra el autoritarismo y de defensa de la democracia condujeron a que los jóvenes, las mujeres y la mayoría de las familias bolivianas se movilicen activamente y en paz para sacar a Morales del poder. 

Recordemos bien, cada día, los casi 14 años de resistencia y el corolario de los 21 días de lucha por conquistar la democracia.

Carlos Toranzo Roca es economista.

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