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Atrapados en la red, parte primera

Columnistas
Sayuri Loza
Por 
La Paz - domingo, 07 de agosto de 2022 - 5:00

El 16 de julio de 1995 se realizó la primera comunicación de prueba en Bolivia de esa tecnología que entonces resultaba extraña, lo mismo que todas las que derivarían de ella: INTERNET. En 1998 la conexión ya era una realidad en oficinas del gobierno central y del gobierno municipal de La Paz, pero pronto se hallaría disponible de manera comercial y en ese momento, amigos míos, nuestra realidad empezaría a cambiar de manera irreversible.

La conexión en oficinas del municipio paceño se abrió al público y se promocionó en la prensa local donde se invitaba a toda la población a conocer la nueva maravilla del internet que ya sonaba en series, películas y programas de la TV por cable. El precio por hora era de 50 Bs. Para particulares y de 30 Bs. para estudiantes de colegio y universidades. Al mismo tiempo, varios hoteles de cinco estrellas como el hotel Presidente que hasta entonces contaban con el “discado directo internacional”, habilitaron la novedosa conexión en salas especiales para el uso de sus huéspedes.

El elevado precio del servicio era debido a que las primeras conexiones eran imposibles sin ocupar la línea telefónica que cobraba bastante por hora de uso, aunque para 1999 más lugares habían logrado establecer conexiones y la oferta bajó los precios, así que uno podía encontrar internet entre 20 a 18 Bs. por hora.

Ahí es donde yo navegué por primera vez. El hotel Torino había habilitado un café internet para uso de sus huéspedes pero también abierto al público en general; con una hoja de carpeta repleta de direcciones copiadas de programas, ingresé a ese mundo extraño, en un tiempo en el que ver una fotografía en la computadora era considerado una verdadera maravilla.

El tiempo sólo me alcanzó para ingresar a dos sitios: www.rawiswar.com y www.manga.com fueron las primeras direcciones que escribí en mi vida en el hoy desaparecido navegador “Netscape”, los buscadores todavía no los conocía, pero pronto Yahoo y Altavista se harían populares, y hasta el día de hoy, un nuevo buscador, Google, es el sitio más visitado y añadido también nuevas palabras a nuestro vocabulario, como GOOGLEAR.

Para el año 2000 los precios bajaron mucho más, con 9 Bs. la hora, la población mayormente joven de La Paz, buscaba información de su interés y en medio de eso, aprendió otra palabra también desconocida y que hoy ya forma parte del diccionario de la RAE: CHATEAR; la forma favorita de los paceños era a través del MIRC, donde salas de chat nombradas con diferentes intereses como “La Paz” “Bolivia” “rock” “películas”, etc. Funcionaban comunicándonos con gente de todas partes de mundo, como nunca antes.

Las estadísticas fueron prontas: el año 2000, la palabra más buscada en internet era “SEXO”, con 1.5 millones de búsquedas en Yahoo por mes, seguida de “CHAT” con más de 400.000 búsquedas; debido a esos resultados, el intenet se veía para algunos como cosa de chicos que sería la moda de un par de años. Estaban equivocados, los usuarios de entonces sentíamos que ésta era una revolución, conocer gente de diferente nacionalidad, con diferentes idiomas, a kilómetros y kilómetros de distancia y casi en tiempo real, era algo que jamás se había hecho en la historia. Las posibilidades eran infinitas.

Tuvo que pasar muchísimo tiempo para que Bolivia presentara contenidos propios en la red, no porque no los hubiera sino porque el precio todavía era inaccesible para una mayoría, así que raros eran los que tenían conexión en casa; para empeorar el panorama, hacía falta estar al menos 6 horas para poder subir contenidos, tomando en cuenta la velocidad limitada por la conexión telefónica a 56 kps. Eso era mucho tiempo y dinero en un café internet.

Próxima entrega: Latinchat, los foros y el face.

Tuvo que
pasar muchísimo tiempo para que Bolivia presentara contenidos propios en la red
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