Mauricio Medinaceli Monrroy
Consultor energético y exministro de Hidrocarburos (www.mmedinaceli.com)
jueves , 09 de junio de 2022 - 04:00

Del Blog de Medinaceli

“Avance a la salida y cobre $ 200”

Si un juego le gustaba a mi querido Santi era “Monopolio”, era muy feliz cuando le tocaba la carta de la “Fortuna” que menciono en el título: “avance a la salida y cobre $200”. Esta carta es particularmente útil cuando un jugador se encuentra escaso de dinero y no le gustaría pasar por las casillas “llenas de hoteles” de otros jugadores.

El juego de Monopolio se parece mucho a la vida real, los jugadores compran y venden propiedades con el objetivo final de tener el monopolio y control de todo. En el juego normal, sin embargo, no existe la opción de comprar propiedades fuera del país. Probablemente ello suceda porque el juego se haría, innecesariamente, más complicado. ¿Por qué? Porque la compra de propiedades en otro país implica cambiar los billetes de nuestro tablero por otros billetes del “tablero de otro país”.

Este “cambio de billetes” es de lo que me gustaría conversar en esta ocasión.

Imagine que usted viaja a Francia y desea comprar uno de los famosos baguettes de jamón y queso. ¿Podría pagar con billetes bolivianos? La respuesta definitiva es no. Porque al igual que el juego de “Monopolio” esos billetes (los Bs) sólo sirven para nuestro tablero, es decir, para nuestro país. Si usted desea comprar algo en otro país, los Bs son de poca utilidad.

Anticipando ello, lo que usted probablemente haría es, previo a su viaje, cambiar sus Bs a euros o dólares americanos en la casa de cambios de su preferencia. Llega a la ventanilla entrega Bs 695 y a cambio le dan $us 100. El tipo de cambio es, entonces, Bs 6,95 por cada $us 1,00. Hasta aquí no hay novedad. Usted sabe que la moneda nacional solo sirve para “jugar en el tablero Bolivia” y si usted quiere jugar en otro tablero, debe cambiar a monedas que son normalmente aceptadas en el mundo, digamos dólares americanos o euros. Usted es parte de la demanda de dólares.

¿Alguna vez se preguntó de dónde vienen los dólares que le entrega su casero de la casa de cambios? Ellos vienen de la venta de gas natural a Brasil y Argentina, de la exportación de minerales, de la exportación de soya, de las ventas del sector turismo, de las chompas de alpaca que se venden en Europa, de la venta de quinua en Dubai, de las exportaciones de chocolates, de las exportaciones de maní y castaña, del trabajo de arquitectos bolivianos para empresas de la India, de los servicios de consultoría a países en el Asia, de la venta de música en mercados internaciones, es decir, viene de todas las exportaciones de bienes y servicios realizadas por los bolivianos.

¿De dónde proviene el deseo (la demanda) de dólares? De la compra de celulares en la China para venderlos en la Eloy Salmón o las 7 de calles, de la compra de diésel oíl de Rusia y Venezuela, de la compra de computadoras chinas, de la compra de ropa china, de la compra de manzanas chilenas, de duraznos peruanos, de mermeladas argentinas, de cocinas brasileñas, de harina argentina, de automóviles japoneses, de contratar cantantes mexicanos para amenizar fiestas de quince años, es decir, la demanda de dólares la realizan todas las personas e instituciones que compran bienes y servicios del exterior. Porque, como lo dije en un anterior post, ni los fabricantes chinos ni los cantantes mexicanos aceptarán nuestros Bs como pago.

De esta manera, todos los días entran y salen dólares. En economías flexibles, esta entrada y salida se regula con el tipo de cambio. Si entran muchos dólares, el tipo de cambio baja y, por el contrario, si salen muchos dólares, el tipo de cambio sube. En nuestra economía, la boliviana, no existe este mecanismo de ajuste porque el tipo de cambio es fijo, Bs 6,96 por cada dólar. Entonces ¿cómo funciona la cosa en casa? Pues con una fuerte intervención del Estado... sí, el papá Estado. Este papá tiene un “chanchito” donde almacena dólares cuando “entran” muchos y los saca cuando dichos dólares escasean. Este “chanchito” se llama: reservas internacionales del Banco Central de Bolivia.

El mecanismo del “chanchito” funciona muy bien cuando hay muchos dólares en la economía y nuestra alcancía “engorda y engorda”, por ejemplo, cuando las ventas de gas natural fueron excepcionalmente altas. Sin embargo, surgen problemas cuando nuestro “chanchito” está cada vez más flaco, porque las personas siguen comprando celulares, contratando a músicos extranjeros y consumiendo duraznos al jugo argentinos (aquí me incluyo) pero, nuestras ventas de gas natural cada vez son más bajas.

Como reflexión final: si usted quiere comprar ese Iphone de última generación, quiere ir al concierto de ese artista internacional que le gusta tanto o desea comprar un tractor de la China para mejorar sus cultivos; apoye al turismo, apoye a la señora que exporta chocolates, apoye al MYPE que exporta chompas de alpaca, ayude al arquitecto que hace diseños para la India, porque ellos traen los dólares que después usted los envía al exterior.

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