Rodolfo Eróstegui Torres
Experto en temas laborales
martes , 21 de junio de 2022 - 04:05

Atando cabos

Evolución del concepto de informalidad

Desde que Keith Hart utilizó por primera vez el término de informalidad para describir lo que acontecía en el mercado de trabajo de África, particularmente el de Kenia, se han publicado muchos libros, ensayos y artículos de prensa tratando de describir la informalidad. Sin embargo todavía reina la confusión sobre este tema.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que el empleo informal abarca a todas aquellas personas ocupadas que, por ley o en la práctica, no se encuentran cubiertas por la legislación laboral nacional; es decir que no tienen seguridad social, ni seguridad industrial en su lugar de trabajo. Por otro lado, en el Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe (PREALC/OIT), la informalidad nace y se desarrolla porque el sector formal no puede absorber a las personas que anualmente se incorporan al mercado de trabajo. La informalidad, nos decían, se nutre del excedente de mano de obra que no consiguió trabajo en las empresas modernas y formales. Pero la definición que más se impuso fue la que acuñó Hernando de Soto, que señalaba que el Sector Informal era el que funciona al margen de la ley, es decir que no tenía registros y, por lo tanto, era ilegal. Esta definición caló hondo en los diseñadores de políticas porque se les facilitaba su trabajo. Era fácil identificar lo formal y lo informal: Si paga impuestos es legal y por lo tanto formal.

Alrededor de este concepto se organizaron programas para formalizar a los informales. Se destinó mucho dinero. Estas políticas fracasaron: A mediados de los ochenta se consideraba que la informalidad representaba el 55 por ciento de la población económicamente activa, a principios de este siglo se afirmaba que los informales representaban al 65 por ciento, en el año 2015 se creía que ya eran el 75 por ciento y, en la actualidad encontramos que este grupo de trabajadores son aproximadamente el 80 por ciento.

El año 2015 la OIT aprueba la Recomendación No. 204 sobre la transición de la informalidad a la economía formal. A partir de este momento se deja de llamar como sector informal y se reconoce como economía informal. Se reconoce que la mayoría de las personas que se incorporan a la economía informal no lo hacen por elección, y que la informalidad tiene múltiples causas.

Y esto es muy sencillo de comprender. Si el 80 por ciento de la PEA es informal, entonces lo dominante en el mercado de trabajo son los informales. Por lo tanto se tiene que definir instrumentos específicos de medición. En las cuentas nacionales se los toma en cuenta, en el mejor de los casos tangencialmente, por lo tanto no se los toma en cuenta en la formulación de políticas económicas y/o sociales. Desde esta perspectiva, se revelan varios aspectos, los trabajadores considerados informales pueden serlo por carecer de protección social, de derechos en el trabajo, por consiguiente están excluidos de los beneficios previstos en la política de protección al trabajo que se contempla en la Constitución Política y en las leyes. Por ello la principal característica de la economía informal es la desprotección, la inseguridad y la vulnerabilidad. Por lo menos así entiendo lo considera la OIT en la recomendación antes aludida.

Existe un grupo de personas que a pesar de estar empleado en el sector formal o moderno, ocupa una parte de su tiempo en atender un negocio informal ya sea manejando un taxi o vendiendo algún producto ya sea comida o bienes acabados. Este grupo de personas tiene protección social derivada de su actividad en el sector formal. Es decir se puede señalar que es una estrategia social el contar con un empleo formal para acceder a todos sus beneficios así como el de complementar sus ingresos familiares.

Se sigue discutiendo el concepto, todavía no está concluido. Pero ahora estamos discutiendo cómo cubrir o proteger a esta población con los beneficios de la política social. La OIT a partir de la Recomendación 204 allanó el camino, con base en él se está hablando sobre la informalidad y trabajo decente.

Si el
80 por ciento de la PEA es informal, entonces lo dominante en el mercado de trabajo son los informales.
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