Gustavo Gómez Velásquez
Economista
sábado , 09 de julio de 2022 - 04:00

Los fantasmas de la Inversión Extranjera Directa

Durante los años 90, con la aplicación de las medidas de ajuste estructural que direccionaron la economía boliviana hacia un modelo de mercado en el cual la participación de Estado era reducida, la Inversión Extranjera Directa (IED) se constituyó en el elemento central dentro de la llamada “capitalización” de las empresas públicas, que en el fondo se instituyó en una privatización disfrazada.

En el actual marco, de acuerdo a datos publicados por el Banco Central de Bolivia contenidos en el “Reporte de Capital Privado Extranjero en Bolivia - Gestión 2021” de junio de 2022, la Inversión Extranjera Directa neta fue de 594 millones de dólares el pasado año, siendo que en términos brutos alcanzaron los 1.048 millones de dólares en comparación a los 165 millones de dólares registrados en la gestión 2020, denotando una mejora significativa de la IED y la confianza de los inversionistas en sectores de la economía nacional.

Los flujos más importantes de la IED bruta se dirigieron al sector de la Industria Manufacturera con 382 millones de dólares (36% de participación), Minería con 296 millones de dólares (28% de participación), Hidrocarburos con 186 millones de dólares (18% de participación), Comercio al por Mayor y Menor con 75 millones de dólares (7% de participación) e Intermediación Financiera con 68 millones de dólares (6% de participación), siendo estos sectores los más beneficiados.

En la gestión 2021, los recursos de IED bruta provinieron de Suecia con 286 millones de dólares (27% de participación), Perú con 250 millones de dólares (24% de participación), España con 159 millones de dólares (15% de participación), Países Bajos con 74 millones de dólares (7% de participación), Suiza con 69 millones de dólares (7% de participación), entre los que más recursos de inversión inyectaron a nuestro país.

La parte numérica y estadística es muy clara y certera, reflejando datos concretos, medibles y comprables, que no dan margen a ningún tipo de interpretación y que muestran la realidad de este tipo de inversión en el Estado Plurinacional de Bolivia.

La confianza demostrada por los inversionistas denota el desempeño económico boliviano, considerando que los mismos realizan una evaluación exhaustiva con relación a los riesgos que puedan asumir sus capitales; la aversión o no al riesgo que puedan afrontar, el nivel de rentabilidad que le permita al inversionista la recuperación de su inversión, los flujos de fondos, la tasa de retorno y seguridad jurídica, entre otros aspectos que son considerados por cualquier inversionista, previo a la toma de decisiones para la respectiva trasferencia de recursos.

La economía boliviana está en pleno tránsito hacia la reactivación, reflejado en la estabilidad de los principales indicadores macroeconómicos, elemento necesario para generar certidumbre entre los inversionistas que decidan transferir sus recursos a los diferentes sectores de la actividad económica nacional o iniciar nuevos emprendimientos estratégicos.

La Inversión Extranjera Directa dejó un sinsabor en el país, en la época donde las empresas bolivianas se transferían al sector privado a precios subvaluados, con diversos argumentos que descalificaban y cuestionaban al estado como un buen administrador, así como la necesidad de que las grandes empresas inyecten capitales que permitan fortalecer las empresas “capitalizadas”, situación que no ocurrió plenamente.

Las señales de estabilidad que se están generando atraen nuevas inversiones de diferentes países y empresas internacionales, es de esperar que la confianza demostrada por parte de los inversionistas se incremente, desmontando de esta manera los viejos resabios contrarios a los fantasmas que aún rodean a la Inversión Extranjera Directa; controladora y depredadora de las empresas nacionales, faceta mostrada en tiempos de la mal llamada “capitalización”.

Las señales
de estabilidad que se están generando atraen nuevas inversiones de diferentes países y empresas
AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen.
Para más información puede contactarnos

NOTICIAS RELACIONADAS

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS