Carlos Valverde Bravo
Periodista, Analista Político y Escritor
domingo , 26 de junio de 2022 - 04:04

YPFB, ¿volver al futuro?

Claro... temas para escribir, hay: narcotráfico, crímenes y escapadas con posibles encubrimientos y protección; corrupción en el municipio; investigación propia de la gobernación sobre corrupción interna por venta de cargos; poder nacional con pleitos internos muy complicados que pasan por una mezcla de todo lo anterior, con un Arce “por encima de todo”, como si caminara por encima del agua; administración de justicia cada vez más complicada y desprestigiada, en fin... todo ello es importante y ninguna de esas situaciones ha estado lejos de “nuestro teclado”, pero YPFB y el titular de este artículo nos reclaman preguntar y cuestionar, porque se va el futuro “por un caño vacío”.

Como bien dicen los expertos, estamos en la misma situación de 30 años atrás, cuando el país importaba más combustible del que podía exportar, eso significa, en pocas palabras, que el país dejó de ser exportador para convertirse en importador, lo demás son burreras.

Alguien dirá que “somos exportadores” porque exportamos gas a Brasil y Argentina y consumimos sin problemas... pero la realidad dice que para venderle a Argentina tuvimos que quitarle a Brasil (no están contentos los vecinos) y que nuestro consumo interno está en problemas porque está prácticamente “en la línea” de equilibrio y aquí viene lo complicado, haciendo sumas y restas, YPFB sabe muy bien que “vender” 910.7 millones de dólares en gas y, erogar 985,3 millones para importar diésel y gasolina, imprescindibles para mover al país, es un negocio deficitario porque en el país lo subvencionamos en una relación de 3 a 1; eso es: gastar una plata que no tenemos.

¿Qué viene luego? ¿Mermar el gas al mercado interno para exportarlo y generar plata para importar el combustible que necesitamos? El Presidente de YPFB, Armin Dorgarthen, tremendamente confundido dice que “la importación de combustible subió por el precio y el tema de la guerra”, un lío de palabras sin sentido porque, a decir verdad, tenemos que pagar más plata para importar lo que dejamos de producir, porque YPFB no hizo bien su tarea desde hace años, concretamente desde el gobierno de Evo Morales, cuando se dieron las señales de decrecimiento de producción. En ese tiempo debió haberse pensado en grande y cambiar condiciones para que empresas interesadas en el rubro vengan a invertir para perforar pozos y, de ser posible encontrar más gas y hasta petróleo, pero no se lo hizo, “la soberanía y la nacionalización” se convirtieron en una tranca con las que se llegó a la situación en la que estamos hoy.

Le cambio el panorama para “ubicar” al bueno de Dorgathen: si lo de arriba se hubiera hecho, seguramente estuviéramos gozando de un superávit económico por la exportación de un producto caro o, al menos no estuviéramos importando gasolina y diésel perdiendo plata, es decir, buscando la manera de sacar unos 400 o 500 millones de dólares de la maltrecha economía nacional, para importar combustible en lo que queda del año, considerando que en los 4 primeros meses hubo déficit de 74,6 millones de dólares.

Lo demás son cuentos que no llegan a ser historias; el presidente de YPFB asegura que “hemos empezado la perforación en el pozo Boquerón y está puesto en producción Yarará que son campos de crudo” (El Deber, vienes 24 junio, pág. A11). Lo que no dice don Armin, es que estos pozos pueden subir muy poco la producción, una miseria para ponerlo en contexto, porque el país demanda 72,000 bbl/día (barriles día) y entre los dos campos producirán 2,000 bbl/día máximo, eso es como el 3% de la necesidad, de manera que: a barajar y dar de nuevo, no sirve, seguimos igual.

Que don Armin diga que se está trabajando “en todo lo que es biocombustible”, ese otro cuento, porque si bien es cierto de que ese es un objetivo del niño presidencial que ahora anda apegado al litio porque su nombre estorbaba en YPFB, dejó los proyectos para instalar un par de plantas, olvidó decir qué “biocombustible” se va a hacer: ¿HVO? ¿FAME?, vaya él a saber exactamente qué, lo evidente es que aún no han sembrado nada... bueno... si, sembraron de directores nuevos y complacientes los directorios de YPFB y de dudas el proceso. No hay qué hacerle, no terminan nada... dejan las cosas a medias y el país está en problemas. Detalle: cada planta cuesta unos 350 millones de dólares que, según expertos, vendrían con sobreprecio. Marcelo Arce es el que sabe, al menos eso dijo el experto mexicano Alfredo Jalife-Rahme , que participó en un foro sobre gas en el país. Sus palabras: es “muy capaz y está metido en la cuestión de combustibles”. Ahí lo dejo, de esto no pasan más que dos meses, ahora el experto está metido en Litio, negociando con los rusos, los diarios están llenos de noticias sobre ello... no sé si le va a ir bien, pero está claro que el niño presidencial tiene “mucha energía” para hacer negocios “¿para el país?”, sin ser funcionario de Estado.

El tema es que Dorgarthen también aseguró que se está viendo importar crudo; expertos que saben de esto aseguran que la importación de crudo es un “blef” (Montaje propagandístico destinado a crear un prestigio que posteriormente se revela falso) porque el país tiene y mantiene refinerías obsoletas y caras operando y por ello la tarea no impacta en la ecuación. En esto quiero decir que, en mi inexperiencia, me pareció una buena idea, aunque no tuve en cuenta que, operar refinerías caras, hace que al final simplemente se mantenga la idea de que se está trabajando bien pero... seguiremos perdiendo plata.

Lo cierto es que YPFB hace todo mal, porque dejaron el gas de lado y se dedicaron a los líquidos, llenos de improvisaciones y este que vemos es el resultado: YPFB está perdiéndolo todo. No son buenas noticias, porque ni hay biocombustible, ni plantas (sobrepreciadas) ni las refinerías sirven para tratar en precios ventajosos el crudo que importen y... volvemos al principio: si no exploramos y no perforamos, no vamos a tener combustibles y el gas se va a convertir en nada en unos 10 o 15 años y seremos importadores totales de combustibles, de GLP y de Gas natural, con una plata que no tenemos. Feo el panorama.

He ahí el dilema - dijo don Shakespeare - ser o no ser, tener o no tener ... el lector puede agregar lo que considere conveniente, pero si el Gobierno no trae inversiones (coinciden Álvaro Ríos y Jaime Dunn): si no se hacen cambios profundos (como los pozos que necesitamos) vamos a saber “cuántos pares de zapatos son tres botines”... porque el proceso de exploración y perforación, si es que da resultado, demora siete años... es decir, estamos siete años atrasados.

Vélo vos, dicen

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