Editorial

Procesos a los opositores

viernes, 28 de octubre de 2016 · 00:00
Que el Gobierno utiliza al Ministerio Público para amedrentar a la oposición, no hay duda. No existe líder político opositor boliviano de cierta preeminencia que no esté afectado por varios procesos y a veces hasta por docenas de ellos, como es el caso del alcalde Luis Revilla, que enfrenta 40 juicios, todos promovidos de manera directa o indirecta por el oficialismo.

Los procesos judiciales buscan amedrentar, como hemos señalado, pero también obligar a los líderes opositores a gastar enormes cantidades de tiempo y dinero en defenderse. Un recuento de Página Siete estableció que, además de Revilla, que encabeza este nefasto "ranking” de opositores denunciados, están el gobernador cruceño, Rubén Costas, quien está arraigado y en su contra tiene 30 procesos, entre penales, coactivos y civiles. También 30 juicios enfrenta el exgobernador de Beni, Ernesto Suárez.

En la lista también están José María Leyes, alcalde de Cochabamba; Soledad Chapetón, de El Alto; Félix Patzi, gobernador de La Paz; y el líder político Samuel Doria Medina.

Entre los procesos más estrafalarios están los que enfrenta Jorge Quiroga, el expresidente, acusado de haber permitido los contratos de exploración del campo gasífero Incahuasi que, por otra parte, es exhibido por el Gobierno como un supuesto éxito de la presente gestión. Entonces o el Gobierno debe admitir que no es una virtud suya haber hallado el campo o debería exculpar a Quiroga de cualquier proceso.

Otra acusación ridícula es la que enfrenta Patzi, por ejemplo, acusado de haber hecho imprimir un logo para la Gobernación que fue considerado como irregular debido a que el MAS lo encontró similar al que usaba el frente político del Gobernador. Pese a que Patzi aceptó no usar ese logo y eliminar toda la papelería que lo incluyera, el proceso en su contra sigue. Su oficina ha sido allanada dos veces para ver si el logotipo está en alguna parte.

El más reciente caso de esta campaña es la que tiene que ver con una nueva acusación contra Samuel Doria Medina, por el caso FOCAS, una entidad creada en 1986 mediante financiamiento de Usaid y el programa PL-480 con el objetivo de entregar préstamos productivos. Una vez que los deudores no pudieron pagar los créditos, el Gobierno norteamericano decidió en los años 90 condonar la deuda a cambio de que los recursos se usaran en una fundación, denominada Funda-Pro, en la que Doria Medina no tuvo participación alguna. Ésa fue una buena propuesta de EEUU, mejor que obligar a que los créditos fueran pagados. Pese a ello, se acusa a Doria Medina de "haber traspasado fondos públicos a una entidad privada”. 

Lo curioso de este caso (FOCAS) es que, si el ojo de la investigación está puesto en el proceso realizado hace más de 25 años, debiera  convocarse a las autoridades que realmente tuvieron a su cargo ese proceso, iniciado en 1986; esto sin mencionar que el proceso se basa en demandar daño económico al Estado por parte de Doria Medina, sin reparar que la creación del mencionado fondo privado para favorecer con microcréditos a pequeños productores, fue una condición de EEUU para la condonación de la deuda bilateral; tema sobre el que hay mucho material para consultar y que tiene todo un marco procedimental que debiera ser de conocimiento de los actuales legisladores.

En todo caso, que el Gobierno quiera sacarse de encima a sus opositores no es novedad e incluso puede resultar obvio, pero que el Ministerio Público se someta a hacer coro a acusaciones que no son serias en su argumentación, es deplorable y más aún peligroso. A los asambleístas que impulsan procesos como los de Doria Medina y otros líderes de oposición, les gusta salir del paso diciendo que (los opositores) deben pagar sus culpas y que la justicia es la que opera y decide, como si con estos ejemplos, expuestos someramente, no quedara claro que la justicia no interviene para investigar sino para cumplir órdenes políticas.

Este tipo de acciones sólo fortalece a las víctimas y da mayor descrédito a la justicia boliviana.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

159
15

Otras Noticias