Cumbre de Seguridad Ciudadana

lunes, 18 de abril de 2016 · 00:00
La sexta Cumbre de Seguridad Ciudadana realizada esta semana en La Paz ayudó a tener una idea más cabal de cuáles son las características de este tema, de alta preocupación de la ciudadanía. Los habitantes del país, especialmente los de las ciudades principales, temen caminar por determinados barrios, realizar ciertas actividades e incluso tomar un simple radiotaxi por temor a ser asaltados, atacados o, directamente, muertos.
Si bien Bolivia no tiene los índices más altos de homicidios de la región, sí son más elevados que los de la mayoría de sus vecinos. Perú, Argentina, Chile y Uruguay, por ejemplo, tienen tasas de muerte violenta más bajas que Bolivia.

Otras naciones, como Brasil, y sobre todo Venezuela, convertida en los últimos 15 años en uno de los países más peligrosos del mundo, lideran los malos resultados en Sudamérica, mientras Honduras y El Salvador se llevan la peor parte en Centroamérica.

La reciente cumbre fue ocasión para que el ministro de Gobierno, Carlos Romero, hiciera un repaso de la situación actual. Su visión, a ratos excesivamente optimista, fue contradicha por el propio presidente Evo Morales, quien dijo que madres de familia de algunas ciudades le piden que se imponga el toque de queda para combatir la inseguridad.

Morales presentó un plan de 105 millones de dólares para instalar 1.820 cámaras de seguridad, colocar 380 "botones de alarma” y calles clave, dotar de handies y radios para policías y vehículos; colocar dispositivos  en 2.500 taxis y radiotaxis para evitar casos de secuestros exprés, comprar drones, controlar mejor las cárceles y tomar otras medidas.

Todo ello suena positivo e interesante. Son ideas novedosas para una realidad que agobia a la ciudadanía. Sin embargo, el plan no enfrenta de manera seria un aspecto crucial: la relación de la Policía con el crimen.

Es un hecho objetivo que la institución policial tiene lazos generalizados con muchos grupos de criminales. No hay cómo negar que en casi la totalidad de los sucesos delictivos de tipo grave del país, la Policía está involucrada por acción -cuando es parte activa de éstos-  o por omisión -cuando sus efectivos miran para otro lado y dejan actuar a las bandas-. Hace unos meses se divulgó un video tomado por un vecino de La Paz que mostraba que unos malhechores, después de cometer sus fechorías, subían a un vehículo policial para darse a la fuga; y cada día se conocen denuncias de actos delictivos y abusos de oficiales de las fuerzas del orden.

Por ello, no habrá plan de seguridad viable y exitoso que no involucre una profunda reforma de la Policía, intentada en las últimas décadas y jamás alcanzada.

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

12

Comentarios

Otras Noticias