El nuevo Defensor del Pueblo

jueves, 26 de mayo de 2016 · 00:00
Con todo y el debate previo a la designación del nuevo Defensor del Pueblo, queda claro que este Gobierno -como lo han hecho ya otros en el pasado- no quería correr riesgos con esta nueva autoridad. 
 
Es por eso, hasta donde se puede ver, que dicha elección congresal, por mayoría, recayó sin más en un funcionario de Gobierno, que hasta hace poco se desempeñaba como director nacional del Servicio de Defensa Pública, dependiente del Ministerio de Justicia.
 
David Tezanos (funcionario público desde 2011) es, por tanto, y desde hace unas semanas el nuevo Defensor del Pueblo. Empieza su gestión en un contexto complicado, de alta polarización política y con un conflicto social que aguarda casi desesperadamente una solución: la presencia de un grupo de personas con discapacidad que reclaman un bono de 500 bolivianos del Estado y que hasta ahora no ha recibido respuesta.
 
Pero no es todo lo que este abogado con posgrado en Ciencias Penales tiene que encarar apenas llega al cargo, como favor griego -y sin que aparentemente haga mucha falta- el nuevo Defensor fue posesionado en medio de controversiales recomendaciones de los mandatarios de Estado. El Presidente le dijo que defienda al Gobierno y a la Policía.  ("En estos tiempos, los más agredidos, no sé si es a partir de Presidente, del Vicepresidente, es el mismo Estado porque el Estado está al servicio del pueblo”, dijo el Mandatario) y el Vicepresidente lo convocó a replantear el cargo y "levantar la autoridad moral de la institución” (en alusión a la presunta posición política adoptada por el saliente defensor Rolando Villena).
 
Decimos controversiales porque a pesar de que la tarea del Defensor es  defender los derechos humanos individuales y colectivos de la sociedad civil frente a las vulneraciones que cometen las instituciones de los diferentes niveles del Estado, las principales autoridades le advierten que esta labor no puede ser de cuestionamiento y mucho menos de denuncia. De hecho, Tezanos ya adelantó que su gestión buscará la conciliación y la propuesta antes de la interpelación  y sostuvo que no hará informes defensoriales. Además, su incursión en el conflicto de los discapacitados ha sido prácticamente irrelevante cuando no cuestionable (como las imágenes que lo registran ayudando a algunos discapacitados a volver a sus regiones).
 
Tiene todo el derecho Tezanos de conducir como desee su gestión y como ciudadanos esperamos de él un buen trabajo, a la altura de los tres defensores que lo antecedieron y que realizaron -cada uno a su modo y no sin fricciones con los gobiernos de turno- labores importantes. El estado de los derechos humanos en Bolivia es frágil y vulnerable, y esto no es culpa únicamente de los gobiernos, sino de condiciones intrínsecas a nuestra historia de pobreza, exclusión y falta de garantías a los derechos de las personas. Los avances de los últimos años, sin duda, han acortado estas brechas que antes se mostraban escandalosas, pero que obviamente no han conseguido ser eliminadas. 
 
Por otra parte, como lo establecen las constituciones políticas de casi todas las naciones, las leyes y en este caso instituciones como la Defensoría del Pueblo son creadas para observar, interpelar y frenar los abusos que pueda cometer un Estado frente a la sociedad y, en su caso, incidir para que los gobiernos enmenden, reconduzcan o incorporen acciones de atención a los grupos vulnerables. De ahí que no es posible ser juez y parte al mismo tiempo, o manifestarse "acrítico” o "conciliador”.
 
Como se ha repetido hasta el cansancio en las últimas semanas, es deseable que el Defensor del Pueblo  no responda a intereses políticos. Los anteriores tres defensores  fueron acusados por los gobiernos de turno de haberse politizado, pero sus acciones demostraron que estuvieron por encima de esas presunciones. En el caso de David Tezanos cabe esperar lo mismo, albergando la esperanza de que no muera con su gestión una institución que todavía es necesaria para el país y los ciudadanos.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

130
1

Comentarios

Otras Noticias