Editorial

Bolivia, internet y libre expresión

martes, 02 de agosto de 2016 · 00:00
Hace unas semanas, un confuso debate sobre la posición de Bolivia en torno a  una resolución del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en defensa de "la promoción, la protección y el disfrute de los derechos humanos en internet”, puso en la escena lo real y aparente de lo que se dice y hace en el país en este ámbito.

Según una primera información, Bolivia habría estado entre los países  que se opusieron a esta resolución, junto a Cuba, China, Bangladesh, Rusia y otros. El dato fue desmentido   por el embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, Sacha Llorenti, quien sostuvo que  no hubo votación alguna, sino que dicha resolución fue aprobada en consenso. Sin embargo, luego se conoció  que antes de que se votara la mencionada resolución, 17 países entre los que se encontraba Bolivia propusieron una enmienda que no fue aceptada. Presuntamente, dicha enmienda sí contenía algún tipo de restricción a las libertades por internet, que algunos países apoyaban por motivos religiosos, ideológicos y  de lucha contra el terrorismo. No existe registro sobre esta enmienda, pero se presume que fue desestimada;  lo que sí es un hecho es que dicha resolución fue aprobada. 

Desde el Gobierno se ha dado por cerrado el tema. Sin embargo, ha vuelto el debate sobre las libertades en internet.
 
No olvidemos que se han anunciado aprestos de una ley para regularlas y se ha conformado una entidad gubernamental que se ocupa -con ampuloso personal- de hacer un "seguimiento” a lo que sucede en ellas. También debemos recordar que el presidente Evo Morales acusó a redes sociales e internautas de ser los culpables de su derrota en el referendo del pasado 21 de febrero y de estar armando una conspiración en contra de su gobierno.

Lo cierto es que, al parecer por razones estrictamente políticas y de cortísimo plazo, Bolivia está arriesgando o al menos no apoyando debidamente la evolución informática y la conectividad con el mundo que es el principal aporte de  internet. No sólo tenemos brechas digitales enormes en el acceso, sino que en vez de apoyar medidas y dar pasos que nos acerquen más al mundo globalizado, estamos preocupados en cómo evitar que en las redes sociales la gente opine en contra de un gobierno o un mandatario (cosa sabidamente imposible en casi cualquier punto del planeta).

Más allá de si Bolivia apoya o no una enmienda para limitar la libre expresión en internet, sería útil que el Gobierno demuestre que esta no es su intención, promoviendo, por ejemplo, una ley de e-commerce que podría ser de enorme beneficio para los productores y emprendedores bolivianos. 

63

Comentarios

Otras Noticias