Caso Banco Unión: ¿la punta del iceberg?

martes, 31 de octubre de 2017 · 00:00
Una valiosa entrevista lograda por este medio de comunicación al principal acusado del escándalo del Banco Unión, Juan Franz Pari, da luces sobre la magnitud del desfalco, que podría ser muy superior al monto de 37,6 millones de bolivianos oficialmente señalados hasta ahora.
 
En la entrevista, Pari reveló algunas cosas de suma importancia: primero, que los ejecutivos del banco sabían lo que él estaba haciendo. Es decir, que tenía cómplices. Además, que en esa entidad se produjeron "estafas” y se dieron "créditos falsos” al margen de sus acciones. También, que la Fiscalía le ha impedido ampliar su primera declaración, en la que supuestamente deseaba aclarar su participación en el desfalco y señalar los nombres de otros involucrados. Finalmente, que lo que se busca es atribuirle a él todas las irregularidades, cuando él sólo cometió algunas.
 
Obviamente que hay que tomar estas declaraciones con cautela. Un acusado de un hecho tan grave de corrupción puede manipular a sus interlocutores mediante afirmaciones parciales, mentiras  o medias verdades. Pero tienen, también, validez, porque confirman lo que autoridades han venido señalando, de manera dispersa, desde que este diario fuera el primero en publicar la información sobre el desfalco.
 
La exgerente del banco  Marcia Villarroel  fue la primera en admitir que existen cómplices en este asunto. Luego, la Fiscalía señaló que la cifra mencionada puede ser más elevada que lo que se ha señalado. También, el periodista Carlos Valverde ha denunciado que el escándalo tiene una vertiente que debe ser estudiada y que se refiere a supuestos créditos falsos. Todo empieza a encajar en este rompecabezas que las autoridades intentaron minimizar a toda costa. El solo hecho que en Santa Cruz hubieran sido detenidos dos funcionarios del banco demuestra ya la magnitud insospechada del escándalo. Lo que la Fiscalía no ha informado todavía es qué relación tienen estos dos ejecutivos con los robos cometidos por Pari a miles de kilómetros, en la pequeña sucursal rural de la localidad de Batallas.
 
El presidente Evo Morales, al destituir a Villarroel y sugerir el despido de otros cuatro o cinco gerentes, puso las cosas en una dimensión mayor: usó la palabra "corrupción” y acto seguido dijo que no se permitirá la impunidad de nadie. Veremos si ello se cumple o no.
 
Si se comprueba que se entregaban créditos sin suficientes garantías, que supuestamente suman una cifra varias veces mayor a los 37,6 millones admitidos hasta ahora, estaríamos en una situación de verdadera crisis en el sistema financiero. Querría decir que la ASFI, que ha logrado, curiosamente, mantenerse relativamente al margen de la polémica, permitió un esquema gigantesco de irregularidades. Y ello no podría haberse realizado sin anuencia, o por lo menos conocimiento, de las autoridades del sector económico del país.
 
El Gobierno está actuando con perplejidad en el caso. Como un mecanismo de defensa, ha reiterado que han existido otros casos de desfalcos tanto en el Unión como en otras entidades. Eso es verdad, pero las cifras son mucho menores, irrelevantes.  La estrategia oficialista parece intentar "tapar” el escándalo actual dando a entender que ello ha ocurrido antes en el país. Pero eso podría tener un efecto indeseado: hacer que la población dude de la salud de todo el sistema financiero, cuando todo indica que la solidez general no está en riesgo.
 
El caso se ve, además, afectado por las pugnas, ya indisimulables, entre la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Gobierno, que supervisa a la Policía. Ha habido acusaciones mutuas de esas dos entidades. Por ejemplo, la Fiscalía dijo que solo permitiría un policía investigador para evitar "filtraciones”, que supuestamente la institución del orden promueve. Además, ha acusado a policías de haberse robado celulares y otras pruebas del caso. Nada de eso ayuda al esclarecimiento de un evento del que los bolivianos pueden estar viendo solamente los prolegómenos del mismo. Tal vez sólo se ha visto la punta del iceberg.

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