Editorial

¿Corrupción en BTV?

domingo, 25 de junio de 2017 · 00:00
La reciente denuncia de la ministra de Comunicación, Gisela López, sobre actos de corrupción en BTV-Canal 7 no hace más que confirmar algo que se coreaba en los pasillos de la Asamblea Legislativa, la administración pública y las redacciones de los medios, y esto es que el desfalco es cuantioso. 
 
Las millonarias cifras del dinero que ingresa a esa empresa lo señalan. Según los datos que proporcionó López, en tan sólo los cinco proyectos del Programa Nacional de Telecomunicaciones de Inclusión Social (PRONTIS) que son cuestionados, se destinaron más de 280 millones de bolivianos. Hay que tener en cuenta que el canal de Estado recibe, desde   2006, mucho dinero para modernizar su tecnología y, desde entonces, no rinde cuentas.
 
En épocas del llamado neoliberalismo, esta empresa tenía un presupuesto anual de poco más de 12 millones de bolivianos. Hoy,  una sola de sus reparticiones maneja ese monto. Pero, vamos más allá. De acuerdo con declaraciones de Carlos Börth, entre  2006 y  2016, BTV recibió del Estado  1.006 millones de bolivianos. Su presupuesto en   2016 fue de 167 millones de bolivianos. 
 
Según las declaraciones de la Ministra de Comunicación, realizadas cuando aún era gerente de esa empresa, ese mismo año la empresa facturó   124,3 millones de bolivianos por transmitir los partidos de fútbol del presidente Evo Morales. Si a esta cifra   agregamos los 167 millones del presupuesto de ese año, recibió poco menos de  300 millones de bolivianos, vale decir más de 43 millones de dólares.  ¿En que se  gastó esa cuantiosa suma?, ¿cuál el beneficio para la población?
 
Es necesario que BTV Canal 7 transparente sus estados financieros desde   2006. Se debe  revisar sus ingresos y gastos y verificar cuánto dinero tiene en sus cuentas bancarias. Parece ser que, a pesar de todo, el canal está en déficit. 
 
En este contexto, la Fiscalía y la Contraloría del Estado tienen por delante un gran desafío. Y éste no se limita a realizar auditorías a los proyectos cuestionados. Es necesario saber qué pasó con las inversiones realizadas por los proyectos del PRONTIS como también de otros. Por ejemplo, cuánto se gastó en las adquisiciones de los equipos para enlaces satelitales, unidades móviles, vehículos y el bien inmueble comprado en la ciudad de Cochabamba.
 
Pero no sólo es importante saber si todas las compras realizadas son necesarias para que el canal del Estado cumpla sus funciones;  parece ser que muchos de los equipos adquiridos, extrañamente casi todos a la empresa Autored, no tienen utilidad. ¿Será que no sirven?;  si es así, ¿para que se compraron?
 
El directorio de la empresa no puede desentenderse de su responsabilidad. De acuerdo con  su norma, es el encargado de aprobar empréstitos, gastos, inversiones y el estado de resultados. Es decir, sus miembros tienen que saber lo que pasa en la empresa. Las exministras Amanda Dávila y Marianela Paco tienen que explicar por qué y para qué se gastaron los 280 millones de bolivianos que dice López que se invirtieron en los cinco proyectos del PRONTIS. Ya el gerente cuestionado, Gustavo Portocarrero, ha señalado que Dávila estaba al tanto de todo y, además, dice que López realizó pagos por los proyectos cuestionados.
 
Pero, el caso no queda ahí. De acuerdo con la ministra López, los implicados intentaron quemar la documentación que los involucra, la escondieron y, además la amenazaron. Es inaudito. ¿Cómo se selecciona al personal de la empresa? Hace poco se suspendió a un gerente por acoso sexual y no hace mucho otro fue despedido por intentar comprar cámaras con un sobreprecio del 1.000%.
 
Si de transparencia se habla, es hora de que los ministerios y las empresas del Estado muestren sus balances y todas sus operaciones en sus páginas web. Lo contrario será seguir con lo mismo.
 
Aunque sea insistir a oídos sordos, se debe reivindicar que el papel de un canal mantenido con recursos públicos, debiera ser eso: público, no gubernamental. Y ello implica rendición de cuentas y demostración que cumple un rol de servicio al ciudadano. Muy diferente de  lo que estamos viendo.

 

 


AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

241
52

Otras Noticias