Editorial

Dos nuevos gafes de Evo y Percy

lunes, 22 de julio de 2019 · 00:15

Con pocos días de diferencia, los dos principales caudillos bolivianos, uno de estatura nacional  y el otro regional, volvieron a cometer gafes y a expresarse de manera chabacana y ramplona.

Obviamente nos estamos refiriendo al presidente Evo Morales y al alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández. Ambos, proviniendo de diferentes posiciones ideológicas, llevan muchos años en sus cargos y mantienen una buena relación personal: son ahora, aliados.

Primero se conoció cómo Morales trató de una manera irrespetuosa y burlona a la hija de la exdiputada Remedios Loza, la primera mujer de pollera en llegar al Parlamento. Las burlas de Morales se refieren al apellido con el que fue inscrita la hija de Loza. Según el audio que circuló en redes sociales, el Presidente se despacha un comentario fuera de lugar que coronó con un comentario machista sobre los curas y los hijos no reconocidos. 

Casi de manera simultánea  se conoció el video en el que se escucha a Fernández decir “colla incapaz” en vez de “linda ciudad” al cantar el himno a La Paz. Cambiar la letra de una canción no es nada para rasgarse las vestiduras, pero es la enésima vez que Percy no controla sus excesos y su indiscreción. 

Cometer un gafe puede no ser tan importante, a cualquier persona le puede pasar. Pero en los casos que mencionamos, éstos ya se cuentan por decenas. Tanto Morales como Fernández son los dos políticos que más han ridiculizado a la mujer, insultado a sus adversarios y lanzado pachotadas a diestra y siniestra. Solo hay que recordar que Morales dijo una vez que volvía a los pueblos nueve meses después de una visita anterior y encontraba a todas las mujeres embarazadas.

Uno pensaría que ese tipo de declaraciones harían que esos líderes perdieran popularidad, sean colectivamente reprendidos, tengan que pedir disculpas y sus propios partidos los criticaran. Pero ello no ocurre, todo lo contrario: Morales y Fernández, pese a tantas y tantas afrentas lanzadas, mantienen sus niveles de respaldo popular. Es un signo de qué es lo que la ciudadanía valora. El decoro, el trato respetuoso a la mujer y a las minorías, la posibilidad de dialogar con los rivales de manera horizontal no es un valor universal, ni mucho menos. El machismo, la discriminación, el estilo ofuscado de actuar le ha dado a Morales y Fernández grandes réditos.

Este estilo, obviamente, no es único de Bolivia, ni es reciente. En el mundo, durante siglos, se han visto esos ejemplos. Hoy por hoy muchos líderes lo utilizan para atizar a sus bases y mantenerse en el poder.

 

 

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