Editorial

Maltrato a internos en los hospitales

viernes, 05 de julio de 2019 · 00:15

La alerta  generada por una enfermedad viral desconocida, que provoca fiebres hemorrágicas, demostró una vez más, aparte de las carencias de Bolivia en el plano de la salud, el maltrato que se les da en el país a los internos de medicina.

Los internos son aquellos estudiantes de último año que están precisamente “internos” en un hospital durante un año y que luego pasan un trimestre en alguna zona rural del país, en un programa que se denomina “Servicio Rural Obligatorio”. Una vez que el estudiante ha cumplido con ambos requisitos, está listo para graduarse como médico.

Una absurda  tradición en el país hace que ese período sea de aprendizaje, pero también de mucho abuso para los internos. Éstos son maltratados por otros médicos, forzados a hacer turnos de hasta 36 horas, se los priva de sueño y descanso, etc.

Ello también se repite en el proceso de las “residencias”, es decir, cuando el médico “residente” en un hospital está haciendo su especialización. Allí nuevamente sufren abusos de otros médicos que están en una posición superior. En los tres o cuatro años de esas especializaciones, si los médicos tienen la capacidad de aguantar esos abusos, terminarán logrando su especialización, independientemente de si se hubieran formado adecuadamente o no.

Un ejemplo dramático de esta situación se vivió con la muerte de la interna de medicina Ximena Cuéllar, quien fue la segunda persona reportada por contraer la fiebre hemorrágica en Caranavi.  Su madre denuncia que la directora del Hospital, Adela Limachi, y la jefa de estudiantes internos, Raquel Ticona, no aceptaron darle de baja para que pudiera recibir atención médica apropiada, precisamente debido a esa tradición de no respetar los derechos de los estudiantes internos. Para volver a La Paz su familia tuvo que erogar los gastos de una ambulancia, pero la interna murió en el hospital al que llegó en la sede de Gobierno.

Con razón, la madre ha acusado a los dos médicos de haber provocado, indirectamente, la muerte de su hija. Inmediatamente después de ello se conoció el caso de otros tres internos que, en ese mismo hospital, fueron obligados a cumplir turnos extenuantes en 2018 y, en el caso de dos ellos, que contrajeron paperas, se les negó tener una semana de baja médica, como indica la norma, y sólo se les permitió un día de descanso.

El personal médico boliviano que cumple tareas en lugares tropicales es propenso a sufrir contagios de enfermedades tropicales. Ninguna autoridad hace que se cumplan los protocolos sanitarios y el abuso al eslabón más bajo, internos y residentes, es dramático. Este es un asunto que el Ministerio de Salud debe atender.
 

 

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