Editorial

Helicópteros que no se usan en la emergencia

viernes, 13 de septiembre de 2019 · 00:15

En la Chiquitania aumentan los focos de calor. Los incendios, en vez de reducir, aumentan, al extremo de que algunos bomberos y voluntarios están empezando a abandonar la zona debido a que creen que los campesinos son los que provocan los fuegos. La situación es tan delicada, que la comunidad Yororobá, en las cercanías de Roboré, tuvo que ser evacuada ante el riesgo de ser arrasada por el fuego.

Mientras tanto, el presidente Evo Morales se niega a declarar “desastre nacional”, que   permitiría a los departamentos y municipios aumentar sus recursos para combatir la tragedia y, por otra parte, facilitar el ingreso de personal uniformado o civil del exterior. La semana pasada, después de un mes y medio de incendios, llegó un contingente de bomberos argentinos, cuando ya se habían quemado más de dos millones de hectáreas.

En el frente interno también las autoridades han demostrado poca eficiencia. Aparte de sepultar a los televidentes con onerosas tandas publicitarias que intentan hacer creer que los habitantes de la Chiquitania “agradecen” al presidente Evo Morales por sus supuestas “oportunas acciones”, no se nota que la crisis se esté resolviendo. Para nada. Los fuegos persisten y la pérdida de enorme riqueza biológica es cada vez mayor.

En el tema de la escasa eficiencia gubernamental está también el hecho de que, según denuncia del candidato de Bolivia Dice No, Óscar Ortiz, sólo cuatro helicópteros de los 18 adquiridos en los últimos años se utilizan en las tareas de sofocación de los incendios.

Los helicópteros han costado 320 millones de dólares y deberían ser usados en tareas de defensa civil. Sin embargo, lamentablemente, sirven para otros usos, especialmente transportar a altos jerarcas del Gobierno, empezando por el Presidente y Vicepresidente, a realizar actos de campaña.

Esta es una nueva muestra del derroche gubernamental. El Presidente ordena gastar a manos llenas, pero sin un propósito claro y sin tener en cuenta las necesidades del país. El caso de los helicópteros es muy decidor: ha sido claramente una erogación que no ayudó cuando el país más la necesitaba, como ser de utilidad en los operativos relacionados con  la extinción del fuego.

Por el contrario, los helicópteros son usados para que Morales se traslade de su residencia en la zona de San Jorge de La Paz hasta el nuevo Palacio de Gobierno que, pese a tener una suite de 1.068 metros cuadrados, con sauna y jacuzzi, no es usada con ese fin. 

Sería mejor que el mandatario duerma en su nuevo Palacio y que el helicóptero que usa se envíe a la Chiquitania a ayudar a bomberos y voluntarios, en vez de ser su vehículo personal.
 

 

169

Otras Noticias