Editorial

El mundo, un lugar más peligroso

martes, 07 de enero de 2020 · 00:15

El asesinato del general Qasem Soleimani por parte de fuerzas de seguridad de EEUU ha empeorado notablemente la siempre volátil y difícil situación que se vive en el Oriente Medio. Soleimani era un general de división y jefe de la fuerza Quds, una rama de las FFAA de Irán, y en los hechos, la segunda persona con más poder en Irán después del ayatolah Jamenei, el líder espiritual y político del país.

El asesinato de Soleimani ha generado conmoción en la región y el mundo,  y profundo pesar en Irán, donde cientos de miles de personas se han volcado a las calles a protestar por su muerte y donde se escuchan pedidos crecientes de venganza.

Irán tiene cómo defenderse. Si bien su poderío global es muy inferior al de EEUU, en el Oriente Medio  es una de las potencias económicas, militares y políticas más grandes. Es un jugador de primer nivel en Yemen, ha chocado frontalmente con Arabia Saudita e Israel y su influencia se extiende a Irak, Líbano y otras naciones.

En ese sentido, tiene muchas opciones contra EEUU, pudiendo operar directamente o a través de aliados; puede utilizar fuerzas militares o ciberataques, campo en el que ha hecho grandes avances. Y siempre tendrá el respaldo de milicias shiitas, algunas de ellas comprometidas con el terrorismo.

Soleimani no es el villano que los estadounidenses están tratando ahora de pintar. Por ejemplo, combatió exitosamente al grupo terrorista ISIS en Irak y Siria y también se alió indirectamente a EEUU para luchar contra los talibanes en Afganistán. Pero la política cambia y los aliados varían, como  lo ha demostrado este caso.

El gobierno de Donald Trump, un líder inestable que encabeza la primera potencia militar del mundo, no ha explicado con claridad por qué decidió asesinar a Soleimani, cosa que hizo mediante drones artillados. El régimen estadounidense sólo ha explicado que con esa acción se ha evitado la muerte de ciudadanos estadounidenses y que el fallecido general organizaba ataques a objetivos norteamericanos. Pero Trump y sus ministros no han ofrecido ninguna prueba al respecto.

No se puede descartar que Trump, atosigado por la oposición demócrata y afectado por un proceso de destitución congresal, haya decidido tensionar su relación con Irán por razones políticas. EEUU lo ha hecho en el pasado y no puede descartarse que lo siga haciendo actualmente.

Una de las primeras decisiones de Irán, en reacción al ataque contra su general, ha sido abandonar el acuerdo de limitación nuclear. 

Con ello, Irán volverá a su plan de construir armas atómicas, con lo que el mundo será un lugar todavía más inseguro.
 

 

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