Editorial

Señales de austeridad del presidente Arce

lunes, 7 de diciembre de 2020 · 00:15

El presidente Luis Arce dio una sana demostración de austeridad al abordar un vuelo comercial de la línea BOA que lo trasladó la semana pasada a Cochabamba, donde realizó actividades oficiales. Es la segunda vez que lo hacía en cuestión de pocos días. Esta señal es valiosa, un mandatario no tiene por qué caer en excesos de uso de recursos estatales ni ceder ante las tentaciones de la parafernalia del poder.

Arce también ha decidido no usar el helicóptero para trasladarse a sus oficinas, ubicadas en el nuevo Palacio de Gobierno, por las mismas razones, y utiliza en cambio su vehículo oficial. Es otra señal de “normalidad” en el desempeño de sus funciones.

Estas actitudes implican un marcado contraste con las de su antecesor, que había superado todos los excesos imaginables, por ejemplo trasladar a un equipo de fútbol para jugar un partido en Nueva York y que además fuera transmitido con un relator deportivo profesional.

Evo Morales gastaba en promedio 23,5 millones de bolivianos al año en usar el avión presidencial, según datos ofrecidos por las autoridades del gobierno de Jeanine Añez. Si a ello se suma el gasto que implicaba el traslado de los equipos del canal estatal de TV para realizar transmisiones en vivo de tres o cuatro localidades del país por día, las sumas erogadas en la campaña de culto a la personalidad de Morales fueron enormes. Una estimación establece que el expresidente ordenó destinar mil millones de dólares en gastos de publicidad y propaganda estatal durante su gestión.

Arce ha hecho lo contrario. Ha mostrado prudencia y mesura en sus actos, incluido el hecho de no pronunciar irritantes y agresivos discursos. Un Presidente debe hacer esfuerzos por unir y gobernar para todos, no dividir y polarizar, como lo hace Morales.

No sólo Arce demuestra actitudes diferentes, sino que su explicación implica una sutil crítica a su antecesor: al decir que usar el avión presidencial es un gasto “de mucha plata” y que se “desgasta el equipo”, está claramente desaprobando el proceder del exmandatario.

Arce, además, viaja muy poco, no participa de actos políticos, salvo uno hasta ahora, y no ha dado ni una conferencia de prensa.

Es de esperar que estas muestras de sobriedad del jefe de Estado perduren con el tiempo. El poder suele cambiar a las personas de manera seria, muchas veces notable. El propio Morales empezó su primera gestión dando señales de modestia, que al poco tiempo fueron olvidadas. Se necesita madurez y tener los pies sobre la tierra para mantener la sensatez y discreción al estar a cargo de una nave tan grande como la del gobierno.

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

57
4

Otras Noticias