Editorial

Los líderes del mundo y el coronavirus

lunes, 23 de marzo de 2020 · 08:23

No hay tema que compita en importancia en el mundo entero que no sea el coronavirus. Por primera vez en la historia, un tema copa la agenda económica, política y social de todo el planeta, y los líderes del mundo están actuando en consecuencia.

En Alemania, por ejemplo, la canciller Angela Merkel se dirigió por primera vez desde que ocupa ese cargo (2005) a sus compatriotas por televisión. En ese país es muy poco frecuente que los cancilleres o jefes de Estado, a quienes se los considera simples servidores públicos, usan las pantallas para comunicarse con la gente.

En Francia, Emmanuel Macron dirigió un largo  y emotivo discurso a su país hace unos días, en el que hizo varios anuncios, postergó indefinidamente la segunda vuelta de las elecciones municipales y sostuvo que el país se encuentra en guerra sanitaria. "Estamos en guerra, en una guerra sanitaria. Es cierto que no luchamos ni contra un Ejército ni contra una nación, pero el enemigo está ahí, invisible y evasivo, y avanza. Esto requiere nuestra movilización general", destacó, añadiendo que el Ejército francés será llamado para ayudar a trasladar a los enfermos a los hospitales.

Sin embargo, otros líderes tienen estrategia disruptivas, o discriminatorias, o negacionistas. También estúpidas.

A pesar de las evidencias de que este virus es global, no reconoce fronteras ni ataca a unos más que otros, el presidente norteamericano Donald Trump y su entorno se esfuerzan por darle un matiz racista a la pandemia.

Trump inicialmente restó valor e importancia a este virus, con el argumento de que era una gripe más, y que cada año mucha gente muere de las influenzas. Este línea fue seguida por los medios norteamericanos afines al mandatario, como Fox News, en el que uno de sus presentadores llegó a decir que todo el asunto estaba siendo usado para perjudicar al Presidente –que este año buscará su reelección.

Luego, cuando empezó el outbreak (el brote) de la enfermedad, el aislamiento y cierre de fronteras en China, también le restó importancia, e insistió en que era un asunto de los chinos (que se mueran si quieren, le faltó decir).

Poco a poco, el mandatario y su gobierno han ido virando esta posición, y ahora, en plena crisis y ya con algunas medidas de emergencia tomadas para enfrentarlo, el discurso se ha vuelto más serio, pero aún así no deja de ser racista: cada vez que se refiere a él, Trump dice “este virus chino” y culpa insistentemente a ese país por el mismo.

Otro ejemplo es el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien viene minimizado la gravedad de la pandemia del Covid-19. “Hay quien dice que, por lo del coronavirus, no hay que abrazarse. Pero no pasa nada”, dijo. México aun se sitúa en la fase inicial de la curva del virus con solo 118 casos registrados hasta el miércoles 19 de marzo. Menos de un enfermo por cada millón y muy por debajo de la ya reducida media latinoamericana.

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