Editorial

Limitaciones para hacer encuestas

lunes, 25 de mayo de 2020 · 00:14

El candidato a la vicepresidencia por la alianza Juntos, Samuel Doria Medina, ha demandado hace unos días que se flexibilice la ley de régimen electoral en cuanto a los que se refiere a la difusión de encuestas. Tiene razón: en Bolivia la normativa al respecto es muy restrictiva, tanto que viola las libertades de expresión y de prensa, como lo han señalado ya la CIDH y asociaciones bolivianas de periodistas. Las limitaciones en Bolivia son únicas a nivel internacional y representan una herencia de la visión autoritaria que proviene del gobierno anterior.

Las encuestas son importantísimas herramientas para conocer el estado de ánimo de los electores y, en ese marco, son esenciales en las sociedades democráticas.

Las limitaciones que se registran en el país provienen, como hemos dicho, de la ley de régimen electoral. Esta coloca una serie de prohibiciones a la publicación de encuestas, empezando por la obligatoriedad de las empresas que las realizan a registrarse ante el TSE (con el riesgo de que el registro sea rechazado, como ocurrió el año pasado) y enviar los resultados a ese órgano antes de su difusión pública.

Por ejemplo, si la Gallup, una importante encuestadora a nivel internacional, o la Universidad Complutense de Madrid no se registran a tiempo ante el TSE, ¡no podrían luego difundir sus resultados!

Tampoco se pueden difundir estudios de percepción electoral que hayan sido encargados por organizaciones políticas, candidaturas, misiones nacionales o internacionales de acompañamiento electoral y organismos internacionales.

La prohibición abarca también a entidades estatales, salvo, obviamente, a las realizadas por el Órgano Electoral.

La ley incluye el absurdo que, una vez que existe un cronograma electoral, se debe esperar hasta el día de vencimiento del registro de candidatos para difundir encuestas. Antes, no se puede. Es más, en estos meses, por ejemplo, debido a que el proceso electoral está suspendido, tampoco se pueden difundir encuestas. 

El reglamento del TSE va más allá incluso de esas limitaciones. Por ejemplo, exige conocer las preguntas con anticipación, y los vocales pueden darse el lujo de eliminar las que no consideren adecuadas. Y luego impone otras limitaciones que irritan sobremanera a quienes hacen estos trabajos.

Las sanciones son, también, draconianas e inconstitucionales. Si un partido, por ejemplo, divulga un estudio que ha realizado, ¡pierde su personería jurídica! Ello ocurrió con el partido Demócratas en el Beni en 2015. Tomaron la decisión exvocales presionados por el exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana (cuando un delegado del MAS hizo lo mismo, no se ejerció ningún castigo). Ello implicó que 228 candidatos no pudieran participar, en una ominosa violación de los derechos constitucionales de dirigentes políticos y de electores.

También los castigos contra los medios de comunicación son violatorios de la CPE. Si un órgano de prensa, por ejemplo, publica una encuesta “no autorizada”, no podrá seguir publicando otros estudios de opinión durante dos procesos electorales. ¿No parece excesivo que el Estado se inmiscuya en las redacciones de los medios para decir si pueden o no publicar determinados documentos? Es, como decimos, parte de una nefasta herencia del MAS, partido que deseaba controlarlo todo y colocar trampas en las normas, como precisamente ocurrió con el nunca previamente usado artículo que le quitó la personería política a un partido.

Estas normas tratan a los bolivianos como si fueran niños. Como se presume que el ciudadano no tiene criterio para discernir entre encuestas de entidades creíbles de otras dudosas, limita todo el proceso.

Obviamente que una encuesta debe estar bien realizada, se debe publicar adecuadamente su ficha técnica y margen de error y clarificar qué entidad o entidades la promueven. Pero ello debería ser suficiente. Ya verán los bolivianos si creen o no en esos estudios y si eso los motiva o no a definir su voto.

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

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