Editorial

Corrupción no, sensatez sí

martes, 26 de mayo de 2020 · 00:15

El caso de la compra fallida de respiradores de parte del Gobierno de Bolivia ha dejado un sabor amargo a la ciudadanía en varios sentidos. Primero, porque a pesar de los anuncios y la espera, aún no contamos con estos equipos funcionando como tanto se necesita; segundo, porque esa compra, en el momento más delicado de una pandemia que está azotando nuestras familias y nuestra economía, muestra indicios serios de irregularidades y corrupción.

Catorce años viendo de palco cómo se enquistaba la corrupción en el país, con proyectos millonarios que no fueron de utilidad, con sobreprecios que nunca se aclararon y autoridades que nunca fueron debidamente procesadas ni sancionadas, han puesto al límite la paciencia ciudadana y la reacción ante este hecho, ha sido, como se esperaba, furibunda. Nuevo gobierno, mismos problemas…

Sin embargo, en el camino también se han diluido principios importantes en la justicia, como el debido proceso y la aplicación de medidas cautelares cuando se investiga a personas involucradas en actos considerados irregulares.

Lo hemos visto antes y lo vemos ahora. Un ejemplo ha sido el encarcelamiento de Mauricio Jara, identificado como “guerrero digital del MAS”, quien fue detenido de manera precipitada e ilegal por las autoridades judiciales y enviado a la cárcel de Palmasola antes de ser sometido a un debido proceso. 

Con el caso de los respiradores se han realizado varias detenciones, entre ellas la del exministro de Salud  Marcelo Navajas, con el objetivo de determinar 1) los hechos sucedidos y aclarar si hubo o no un acto de corrupción en la polémica compra; y 2) la responsabilidad de las personas involucradas en esos hechos.

Por supuesto que la investigación es no sólo necesaria, sino imperativa, pero se debería respetar el debido proceso, y esto implica la presunción de inocencia y, a menos que se detecte peligro de fuga, la posibilidad de que estas personas se defiendan en libertad.

El exministro Navajas, como máxima autoridad ejecutiva del Ministerio de Salud, tiene que aportar importantes elementos a la investigación, y hasta donde se ha podido comprobar, éste se ha brindado a contribuir con el proceso de manera irrestricta; sin embargo, a juzgar por la información que se comparte, la justicia ya habría dado un veredicto, pues  ha sido enviado, esposado, a la cárcel de San Pedro como detenido preventivo. 

La ley establece que todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario; para ello están los procesos y las investigaciones pertinentes. La detención preventiva sólo se debe aplicar cuando el imputado muestra riesgo de fuga u obstrucción de justicia. Esto se determina en una audiencia cautelar. Si el juez considera que existe riesgo de fuga o que el imputado puede influir sobre los testigos, peritos, fiscales o policías, se dicta la detención preventiva. ¿Había riesgo de fuga o de obstrucción de justicia en el caso del ministro Navajas? Ciertamente no, sin embargo, como en estos tiempos la detención preventiva es la norma, no la excepción, la exautoridad fue enviada a la cárcel de San Pedro, con lo que esto implica como atropello a su condición humana, su dignidad y también sus posibilidades de asumir debida defensa.

Los procesos judiciales contra la corrupción deben respetar los derechos humanos de todos los imputados sin excepción. De otro modo, volvemos a caer en el descrédito del proceso con medidas demasiado parecidas a la creación de chivos expiatorios. 

Lo menos que se quiere es tapar hechos de corrupción y volver a la época en que ninguna autoridad importante podía ser interpelada ni investigada, pero pareciera que hemos pasado de ese extremo al otro: satisfacer la sed de justicia con apresamientos y encarcelamientos sin que se encuentren las respuestas a los hechos que se denuncian. Como país tenemos derecho a toda la información sobre este cuestionable caso, no solamente necesitamos actos mediáticos que   buscan impresionar y aplacar la intensidad del escándalo, pero no llegan al fondo.
 

 

Mensaje de Raúl Garáfulic, Presidente del directorio de Página Siete

El coronavirus ha causando la peor crisis económica que me ha tocado vivir en casi 40 años de experiencia profesional y algunos expertos anticipan que la recuperación podría tomar un par de años.

La dramática caída de nuestros ingresos ha puesto en riesgo la estabilidad financiera de Página Siete.

Para salir de la crisis necesitamos reinventarnos hacia contenidos digitales y un paso en esa dirección es nuestra nueva aplicación PaginaSietePro, que está disponible en Apple Store y Google Play.

La aplicación contiene información en tiempo real, la versión completa del periódico impreso y próximamente, información y servicios exclusivos que no estarán disponibles en otras plataformas.

Tu suscripción a la aplicación nos permitirá seguir ejerciendo un periodismo de calidad, con la información completa y el análisis y contexto que nos caracteriza.

Medios de comunicación independientes y valientes son imprescindible para la vida en libertad y democracia. Página Siete lo demostró en varios momentos difíciles que nos tocó vivir durante los últimos años.

Muchas gracias por tu apoyo.

Para suscribirte, descarga la aplicación de Apple Store o Google Play haciendo clic en uno de los siguientes botones:

Apple Store

Google Play

Consultas


   

180
8

Otras Noticias