Editorial

El viacrucis de los venezolanos en Bolivia

lunes, 21 de septiembre de 2020 · 00:15

 El Ministerio de Gobierno ha iniciado una serie de batidas policiales en modestos alojamientos de La Paz y otras ciudades para detener a personas extranjeras sin documentos, casi todos ellos venezolanos.

Estos migrantes, que han escapado de los horrores de la situación en su país, viven ahora pobremente, hacinados en esos alojamientos, consiguiendo alimentación de manera precaria y sin casi ninguna ayuda estatal, aunque sí de entidades sin fines de lucro.

Los venezolanos llegaron a Bolivia el año pasado porque Perú y Chile cerraron sus puertas tras haber recibido a casi medio millón de ellos. Según datos oficiales, en Bolivia existen unos 10.000 venezolanos.

Estas personas no sólo han tenido que sufrir situaciones límite en Venezuela, afectada por una dictadura que no puede proveer ni los elementos más básicos a su población, sino que luego tuvieron que sufrir lo indecible durante su viaje a otras naciones. Y en Bolivia son ahora presa, aparte del abuso de uniformados, de mensajes xenófobos e insultantes en las redes, que los acusan de ser responsables de actos de delincuencia.

Las batidas de la Policía son excesivas y, casi con seguridad, ilegales. No portar un documento de identidad válido en un país no es un delito. En el caso boliviano, muchas de esas personas simplemente ni pueden obtener una residencia legal porque en el país los trámites para ello son una maraña de requisitos y de pagos de nunca acabar. 

Hay algunos estudios que señalan que Bolivia tiene el sistema más complejo de la región para que los extranjeros puedan regularizar su situación, pese a que es un país que no ofrece grandes condiciones a los que llegan a su territorio buscando una mejor vida.

¿Se puede saber qué delito es que en un alojamiento haya familias hacinadas en las habitaciones? ¿Por qué la Policía los detiene? ¿No tener una cédula emitida por el Estado es suficiente razón? Esto demuestra una vez más cómo el Estado boliviano (y la sociedad) tienen unos determinados reflejos que por supuesto no cambian con el paso de un gobierno a otro. Si en la gestión del MAS se acosaba por ejemplo a los haitianos que deseaban llegar a Brasil, ahora se acosa a los venezolanos.

En países de la región existen, en caso como el de Colombia, millones de venezolanos, y la mayoría ha obtenido un permiso de estadía, entregado gratuitamente o a costos bajos  por las autoridades, que les garantiza la protección de sus derechos. 

A Bolivia llegaron 10.000 (porque no pudieron quedarse en Chile o Perú) y les hacemos la vida imposible.

 

 

 


   

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