Editorial

¿Quién responde por el dinero de los usuarios?

martes, 19 de octubre de 2021 · 05:14

La noticia de que al menos 14 usuarios del Banco Unión, la entidad financiera del Estado, perdieron dinero de sus cuentas personales por una operación virtual atribuible a terceras personas es preocupante y, las entidades que tienen que ver con este tema, en vez de ponerse a la defensiva, deberían investigar el hecho, sancionar a los culpables y coadyuvar para la devolución del dinero sustraído a los clientes.

Las víctimas de este delito perdieron, entre todas, una suma de 638.300 bolivianos desde mayo en retiros que están por encima de los 13.000 bolivianos cada uno.

Según relataron a este medio, el modus operandi consiste en obtener los datos bancarios de la persona, además de una fotocopia de carnet, para luego proceder a la inhabilitación de la línea telefónica de la víctima para, posteriormente, recurrir a su rehabilitación, desde donde se procede a hacer la transferencia del dinero a otra cuenta bancaria, de preferencia en otra entidad financiera.

No es poca cosa lo que está ocurriendo porque, con el advenimiento de la pandemia, se ha acelerado la digitalización de los servicios, entre ellos, los financieros.

Las víctimas han relatado que han recurrido a las instancias estatales correspondientes, sin que nadie les dé esperanzas sobre su caso y por eso, como último recurso, recurrieron a los medios de comunicación.

Frente a la alarma causada por los testimonios, la ASFI se apresuró a señalar que los bancos no tienen ninguna responsabilidad en la pérdida del dinero. Y, cabe hacer notar que la entidad que controla al sistema financiero no se refirió al Unión en específico, sino a todos en general, pese a que el único acusado por ahora es el banco estatal. Apuntó, sin embargo, a posibles clonaciones y ataques cibernéticos a los aparatos electrónicos de los clientes.

El Banco Unión se limitó a decir que sus aplicaciones son seguras porque están diseñadas con estándares internacionales y, para amedrentar a los denunciantes y seguramente a los medios, dijo que la difusión de información falsa está penada por ley.

Y, por toda medida, si se le podría nominar de tal manera, hizo un llamado a la población para que cuide sus datos, sus claves y otros para evitar que otras personas puedan acceder a las cuentas sin autorización.

Lo que correspondería en este caso es que la ASFI, que regula al sector financiero, la ATT, que regula al sector de las telecomunicaciones, así como los banqueros y los empresarios del rubro de las telefónicas se reúnan, analicen caso por caso y tomen medidas conjuntas para dar certidumbre a la ciudadanía, en vez de estar lanzándose la responsabilidad entre sí.

Lo que se ha visto hasta ahora es que los ciudadanos están indefensos ante una red delictiva que opera sin ser identificada y de la que nadie quiere ocuparse.

El viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, fue el único que admitió haber recibido denuncias de este tipo y dijo que existe una red que funciona al interior de los establecimientos, haciendo referencia a los bancos. También sugirió hacer ajustes en la fiscalización de la ASFI y la ATT, en una entrevista concedida al medio la Nube y reproducida por Página Siete.

“Nosotros consideramos que el mecanismo de control de la ASFI a todo el sistema bancario debe ajustarse. Y la ATT también debe ajustar la fiscalización a las empresas de telefonía”, exhortó Silva.

Ahora falta que Silva, que al parecer es honesto y tiene buenas intenciones en este tema, sea escuchado por las autoridades competentes. El Ministerio de Economía y el Ministerio de Obras Públicas, que son las Máximas Autoridades Ejecutivas (MAE) de estos dos sectores, deberían tomar cartas en el asunto para dar una solución a este grave problema hasta que las víctimas sean reparadas, los delincuentes sean enviados a la cárcel y se establezcan medidas de seguridad efectivas en el sistema para evitar más robos.

No se trata solamente de decir que tales o cuales aplicaciones son las más seguras si los clientes están perdiendo su dinero, se trata de dar certidumbre a todos los usuarios.

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