Editorial

Vacunas: cómo se hace y cómo no se hace

domingo, 28 de febrero de 2021 · 05:15

En mayo de 2020, cuando la entonces presidenta Jeanine Añez estaba en campaña para la Presidencia, Evo Morales         dedicado a sabotear lo que se hiciese contra la pandemia y Carlos Mesa ocupado en criticar a los dos, Sebastián Piñera, el presidente chileno, ordenó al subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez, que se dedicase exclusivamente a cerrar los tratos con los laboratorios fabricantes de vacunas contra la Covid-19. Una especie de zar, como se gusta decir, de las vacunas.

Chile comenzó a vacunar contra la Covid 19 el 3 de febrero, y hace unos días (20 jornadas después), más de tres millones de los 19 que habitan ese país, ya han recibido al menos una dosis. Como resultado de esa acción previsora, Chile, con un 16% que ha recibido la primera dosis, es en este momento el país puntero en la región y está en el mundo sólo después de Israel y Estados Unidos en términos del porcentaje de la población que ha sido vacunada. 

El presidente Arce ha heredado un imperdonable retraso en las acciones contra la pandemia que debió emprender el país y que será para siempre una mancha en la gestión de Añez, pero en lugar de dar a éstas la prioridad ineludible para ponernos al día, parece más preocupado en criticar el pasado y salir en la foto con las vacunas que están llegando a cuentagotas, muy por debajo de las necesarias.

La llegada de 500 mil dosis de la vacuna china Sinopharm significa un pequeño alivio para quienes serán inoculados con ella: todo el sector de salud y personas con enfermedades de base como cáncer y problemas renales. Sin embargo, el calendario para la llegada de mayor cantidad de vacunas es incierto.

Después de que el vocero gubernamental, Jorge Richter, anunciara a inicios de febrero que el primer lote de las vacunas del plan Covax llegaría hasta fin de mes, el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, precisó hace unos días que las 92.430 dosis prometidas arribarían recién el 31 de marzo. 

Recordemos las declaraciones de Richter: “Hacia fines de febrero vamos a tener la primera partida de lo que es el mecanismo Covax con cerca de un millón, son 900 mil vacunas de laboratorios AstraZéneca y 92.400 vacunas del laboratorio Pfizer”, sostuvo entonces.

Evidentemente, los cambios en fechas no sólo obedecen a las improvisaciones en las declaraciones, sino a la sobredemanda de vacunas a los diferentes laboratorios que las producen, y al hecho de que Bolivia no tiene en esta lista de espera una situación prioritaria.

Todo esto se produce, además, en un ambiente hiper electoralizado, donde los intereses primordiales parecen ser los políticos. Nada más demostrativo de esto que el espectáculo que armó el Gobierno, con el propio presidente a la cabeza, para recibir el avión que trajo de China el hasta ahora lote más grande de vacunas.

El presidente Luis Arce reunió en Santa Cruz a los candidatos del MAS a la Gobernación, Mario Cronenbold, y a la Alcaldía, Adriana Salvatierra, y en La Paz  se armó una caravana (¡en plena pandemia!) para que estos hicieran campaña con ellas. En medio de tal show político, las autoridades cruceñas, entre ellas la alcaldesa Angélica Sosa -también candidata al municipio-, fueron impedidas de ingresar a la pista del aeropuerto Viru Viru. 

Por supuesto que estos excesos son condenables: primero, que es un despropósito convocar a la gente a recibir las vacunas cuando lo que se debe hacer es evitar lo más posible cualquier aglomeración; no respetarlo es una gran irresponsabilidad. Segundo, que las vacunas son adquiridas con recursos públicos y encima están llegando con retraso; y tercero, que es una obligación de las autoridades garantizar un cronograma serio, creíble, eficiente de vacunación para todos los bolivianos.

Una vez más el ciudadano pagará en términos de vidas la prioridad que dan nuestros gobernantes a sus propias agendas políticas por encima del compromiso con la población que tenemos el derecho de esperar de nuestros gobernantes. 
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

44
1

Otras Noticias