Editorial

Murillo, autoritario y corrupto

domingo, 30 de mayo de 2021 · 05:15

Una virtud que nadie podría negar al exministro Arturo Murillo: la de unir a los bolivianos en condenar sus excesos durante su actuación en el cargo. Tanto daño ha hecho él a la gestión de la entonces presidenta Jeanine Añez, que quienes apoyan al actual presidente deberían estar agradecidos por los votos adicionales que han recibido gracias al rechazo que generó Murillo.

Hay que escarbar la memoria para encontrar un solo hecho por el que el exministro generara una buena noticia. Si alguien ha festejado la aprehensión indiscriminada de masistas o la amenazas contra funcionarios del gobierno de Evo Morales  es porque no se percataba de que la arbitrariedad, venga de quien venga, caiga contra quien caiga, siempre daña la democracia. 

Estos días, Arturo Murillo es nuevamente noticia por haber sido aprehendido en Estados Unidos con cargos de soborno y lavado de dinero; cargos por los que él podría ser condenado hasta a 35 años de cárcel, según declaraciones de un abogado americano publicadas en este medio.  

A diferencia de lo que sucede en buena parte de las aprehensiones que realiza nuestro Gobierno, en el caso de Murillo no tenemos razones para pensar que haya un móvil político detrás de esa acusación, ni en la aprehensión preventiva por haber riesgo de fuga.

Junto con Murillo han sido detenidos un excolaborador del entonces ministro y tres ciudadanos americanos acusados de los mismos delitos.

Según la noticia,  “el FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos determinaron que el exministro intentó lavar dinero a través de bancos de ese país durante el proceso de compra con sobreprecio de agentes químicos, como gases lacrimógenos, estopines y balines de goma, mediante una empresa intermediaria en 2019.

El costo real del material era de 3,3 millones de dólares, pero el Estado pagó 5,6 millones de esa moneda, para un excedente de 2,3 millones que las autoridades establecieron que fueron repartidos entre los involucrados en la operación”.

Con este hecho, a todas luces lamentable, a la arbitrariedad abusiva de su actuación como ministro que presenciamos reiteradamente en su gestión, Arturo Murillo suma la de un acto de corrupción vergonzoso, como es cualquier robo a las arcas de la nación, y la estupidez de haber fugado de la escena del crimen, pues las violaciones de las que se lo acusa fueron cometidas en territorio americano. 

Además del caso gases lacrimógenos, existen al interior del Ministerio de Gobierno al menos 30 procesos de auditoría preliminar a la gestión del exministro Arturo Murillo; todos ellos ya determinaron un daño económico al Estado que asciende a 156 millones de bolivianos. La suerte de la exautoridad se definirá el 7 de junio.

Las actuaciones del exministro que resulten probadas en juicio lo harán merecedor de la condena que determine la ley y la de los bolivianos. Sin embargo, cuestionamos que se use la actuación de Murillo para condenar a todos los funcionarios del gobierno Añez, como si hubieran sido todos cómplices de Murillo en sus delitos. 

Si bien las investigaciones apuntan a que la firma del contrato para la compra de gases lacrimógenos y material antidisturbios mediante la empresa intermediaria BTS pasó por al menos cuatro instituciones y que fue autorizado por la entonces presidenta Jeanine Añez y su gabinete, se necesita tener pruebas antes de condenar a otras exautoridades.

El requerimiento nació en el Ministerio de Gobierno, la compra la hizo el Ministerio de Defensa, el desembolso fue autorizado por el Ministerio de Economía y el pago lo concretó el Banco Central de Bolivia (BCB), todo ello bajo el paraguas del Decreto Supremo   4116, que autorizó una compra por excepción y en el extranjero, como finalmente ocurrió.

No hay familia sin una oveja negra y debe cuidarse quien hace ese tipo de condenas políticamente motivadas de no ser mañana también acusado por contigüidad política. Al MAS no le faltan sus propios corruptos, como no le han faltado a ningún partido que ha pasado por el poder en este país tan golpeado por la lacra de la corrupción.
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

45
6

Otras Noticias