Editorial

Récord de casos y sin vacunas

viernes, 11 de junio de 2021 · 05:15

Bolivia rompe récord de contagios. El miércoles se registraron 3.839 casos de Covid-19 a nivel nacional. Según el Ministerio de Salud, Santa Cruz superó el millar de casos y siete departamentos superaron el centenar. En esa misma fecha, el departamento de La Paz registró 787 nuevos contagios por Covid-19; más de 400 casos por encima de  las cifras registradas el día anterior.

Nos encontramos, como se ve, en el peor momento de la crisis sanitaria, y los pronósticos no auguran, sino incrementos en los próximos días.

El colapso en hospitales, la falta de medicamentos y personal sanitario, la carencia de oxígeno (a pesar de los esfuerzos tardíos por instalar nuevas plantas en varias capitales) configuran un escenario muy angustiante, al que se suma una crisis económica que no permite pensar en nuevos confinamientos.

La vacuna, que es el único paliativo a esta tragedia, se suma a la cadena de preocupaciones: prácticamente no hay vacunas en el país, y el Gobierno ha anunciado que el próximo lote de vacunas (un millón, se asegura), llegarán a nuestro territorio el 24 de junio, lo que significa un enorme plazo, considerando que día a día los casos se disparan y la situación se descontrola. Este fin de semana arribarán 100 mil dosis de la vacuna Sputnik, pero la cantidad es tan pequeña que no resuelve el problema. 

Las autoridades de salud han llegado al punto de sugerir que las segundas dosis de vacunas que se están aplicando en medio de larguísimas colas y confusión, se apliquen también como primeras dosis, lo que no sólo ha sido criticado y desconocido por algunos servicios departamentales (como el de La Paz), si no que ha contribuido al caos vigente. 

La aplicación de las segundas dosis es clave  para asegurar una mejor cobertura de la vacuna, y dejar a las personas a quienes les corresponde recibirlas libradas a la decisión de poder o no tener acceso a ellas es sumamente riesgoso. Sin embargo, es imperativo ampliar cuanto antes la cobertura de primeras dosis al resto de la población.

Era de esperar que esta situación se presente porque la importación de vacunas ha sido lenta e insuficiente, y a pesar de que la afluencia a los centros de vacunación fue escasa inicialmente, era de esperar que ante el incremento de casos acreciente también la demanda de ellas. El Gobierno ha fallado en la logística, en la campaña de incentivo y en la previsión de una dificultad que ya era anunciada.

El gran cuestionamiento es, ¿hacia dónde nos dirigimos en medio de esta crisis que nos está tiñendo de luto y dolor? Hasta esta semana, en Bolivia, solamente el  5,5% de la población vacunable (mayor de 18 años) ha recibido las dos dosis, mientras que un 19,9% obtuvo  la primera vacuna. De los 7,3 millones  mayores de 18 años que viven en el país -según la proyección para esta gestión del Instituto Nacional de Estadística (INE)-  1,4 millones de personas recibieron la primera dosis de la vacuna, y un poco más de 407 mil accedieron al segundo inoculante. 

En pocos días más se cumplirá el plazo para la población que recibió una primera dosis de la vacuna AstraZeneca, y en poco tiempo más de quienes recibieron la rusa Sputnik V, ¿qué garantías hay de que estas lleguen oportunamente a nuestro país?

Son temas que quedan sin respuestas o con respuestas a medias, pues las autoridades gubernamentales en vez de optar por la absoluta transparencia o responsabilidad pergeñan pretextos y excusas tratando de salvar el pellejo político. Aunque se sabe que la dotación de vacunas es difícil ahora más que nunca, debe existir un plan de respuesta ante estas interrogantes.

Mientras eso sucede, el sentimiento de desesperación y orfandad no puede ser peor. Según los reportes, desde que comenzó la pandemia 7.192 personas murieron en las calles de diversas ciudades o en sus casas, sin el auxilio que todo ser humano necesita. Son 514 por mes, según datos oficiales proporcionados por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que mueren en medio de la carencia que parece insalvable.
 

 

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