Editorial

Militares bolivianos en Chile y diálogo bilateral

jueves, 16 de septiembre de 2021 · 05:15

El límite entre Bolivia y Chile es lo que se podría llamar una frontera caliente, debido a la gran cantidad de actividad delictiva que por allá circula, a la numerosa cantidad de migrantes que transitan de un lado al otro y, sobre todo, a la tensa relación que existe entre ambos países, que no tienen relaciones diplomáticas desde 1978 y que, en vez de mejorar su convivencia, cada vez la empeoran con litigios internacionales.

El más reciente incidente ocurrió la semana pasada con la detención de tres militares bolivianos que cruzaron la frontera hacia el lado chileno. Hasta ahí las versiones coinciden, pero a partir de este punto, Bolivia y Chile cuentan historias contradictorias.

Las autoridades chilenas aseguran que los militares bolivianos incurrieron en robo de dos vehículos estando armados y con uniforme militar. Ante esa situación, fueron puestos a disposición de la justicia, que ordenó su encarcelamiento por 90 días.

En cambio, las autoridades bolivianas sostienen que los militares estaban persiguiendo a presuntos contrabandistas, los que llevaban vehículos sin placas. Además, aseguran que una de las supuestas víctimas tiene antecedentes penales en Bolivia y que, según Migración, ingresó ocho veces a territorio nacional y sólo en tres ocasiones registró legalmente sus salidas.

Casos como éstos ocurren con frecuencia de uno y de otro lado. El alcalde de Colchane (Chile), Javier García, asegura que, en 10 años, se produjeron 17 incidentes de militares bolivianos en el lado chileno;  sin embargo, no menciona los que ocurrieron en la inversa y que, a diferencia de lo que suele suceder en Chile, las autoridades bolivianas expulsan a los acusados chilenos sin mayor trámite.

El Gobierno boliviano está abogando por una solución diplomática y, a diferencia de lo que sucedía con el expresidente Evo Morales, está gestionando el tema sin estridencias, lo cual es destacable para un proceso de negociación. En ocasiones anteriores, Chile ha expulsado a los militares bolivianos luego de imponerles condena, lo que evita que se ahonde el clima de tensión fronteriza.

Lo que correspondería es que, al margen del diferendo marítimo y el del Silala, Bolivia y Chile retomen un profundo diálogo bilateral que permita una mejor convivencia sobre todo en las fronteras, para el bien de los ciudadanos de ambos países. Por ejemplo, podrían empezar por establecer un protocolo para abordar casos como el de los militares que cruzan la línea fronteriza para que cada vez que ocurra una situación parecida se evite el innecesario tensionamiento fronterizo.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Otras Noticias