Editorial

Más coca ilegal

Editorial
Editorial
Por 
La Paz - jueves, 01 de diciembre de 2022 - 5:00

En 2021, las plantaciones de coca se expandieron en Bolivia por tercer año consecutivo, aunque a un ritmo menos acelerado que los dos años anteriores. El informe de la Oficina contra la Droga y el Delito (UNODC) de Naciones Unidas estableció que los cultivos crecieron en 4% a nivel nacional y que el mayor incremento se registró en el Chapare, con un porcentaje del 6%.

La novedad de este año, además de la cifra, es que el gobierno de Luis Arce decidió refutar el informe, presentando, en el mismo acto y en presencia de los representantes de la UNODC, otro reporte que indica que las plantaciones se redujeron en 0,7%. La explicación es que el informe internacional incluye carreteras, canchas deportivas y cultivos frutales como plantaciones de coca.

Hay que decir que el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, tiene coraje para atreverse a contradecir un informe que es aceptado mundialmente y que se realiza con criterios técnicos y no políticos, como puede ser el caso de tal o cual gobierno.

Es probable que esa contradicción entre los datos del Gobierno y los de Naciones Unidas hayan hecho retrasar la presentación del informe, que habitualmente se publica en julio, pero que esta vez salió en noviembre.

En todo caso, es loable que aunque tarde el informe haya sido socializado para que el país conozca que las plantaciones de coca siguen en aumento y que esta coca nueva no tiene otro destino que no sea el narcotráfico.

Hay que recordar que en Bolivia se permiten 12 mil hectáreas de coca en la zona tradicional de los Yungas y que, por obra del gobierno de Evo Morales, se legalizaron otras 7.700 hectáreas en el Chapare y otras 2.300 en el norte de La Paz, haciendo un total de 22 mil hectáreas legales en la actualidad.

Según anteriores reportes de Naciones Unidas, más del 90% de la coca producida en el Chapare, incluso la que ahora se llama legal, no pasaba por los mercados legales, lo que permite deducir que va al narcotráfico.

El informe de la UNODC indica que en 2021 esos cultivos llegaron a 30.500 hectáreas, lo que significa que el Gobierno está ante el reto de reducir 8.500 hectáreas ilegales de coca. Decir es más fácil que cumplir porque la erradicación de cocales genera tensión y violencia en las regiones productoras, incluso allí donde se realiza previa concertación con los productores.

La Unión Europea, mediante un comunicado, instó al Gobierno a cumplir con esta erradicación. “Informe de monitoreo de cultivos de coca 2021 financiado por UE revela 4% de incremento. Desde 2019 la tendencia va en aumento y lamentablemente continúa, aunque a un ritmo menor”, dice la legación diplomática en un comunicado, y luego agrega: “Esperamos que Bolivia cumpla con objetivos autoimpuestos de reducción hasta 22.000 hectáreas. Reiteramos nuestro apoyo a Bolivia; somos socios en la lucha contra el narcotráfico”.

Es probable que hasta ahora, el gobierno de Luis Arce haya tratado el tema con pinzas, porque hay que recordar que Evo Morales cumple el doble papel de máximo dirigente del MAS y máximo ejecutivo de los cocaleros del Chapare. Entonces, es difícil imaginar que las fuerzas del orden erradiquen los cocales de las bases de Evo Morales.

El escenario político, sin embargo, ha cambiado, al punto que ya se ha producido una fractura entre el MAS de Arce y el MAS de Morales en el Legislativo, por lo que se podría pensar que el Gobierno ahora podrá cumplir la meta de erradicación de cocales ilegales en el Chapare.

Sin embargo, las cosas en vez de ser sencillas, podrían estar poniéndose más complejas, pues Morales maneja a sus bases y bastaría con un llamado de su parte para que sus seguidores salgan a bloquear y pongan en apuros al gobierno de Arce.

Entre tanto, el narcotráfico sigue floreciendo en Bolivia gracias a las plantaciones ilegales de coca que se destinan a la fabricación de cocaína, y gracias también a que Bolivia se ha convertido en un sencillo país de tránsito de la droga que se produce en Perú y que luego se transporta a Brasil y otros destinos.

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, tiene coraje para atreverse a contradecir un informe que es aceptado mundialmente.
El narcotráfico sigue floreciendo en Bolivia gracias a las plantaciones ilegales de coca que se destinan a la fabricación de cocaína.

Necesitamos tu apoyo

La mayoría de las noticias que publicamos en nuestra página web son de acceso gratuito. Para mantener ese servicio, necesitamos un grupo de generosos suscriptores que ayuden a financiarlo. Apoyar el periodismo independiente que practicamos es una buena causa. Suscríbete a Página Siete Digital.

 

Hacer click

 

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS